Foto: Concha Ortega
Texto: turismosoria.es
HISTORIA
La ermita se levantó a principios del S. XVI, seguramente pagada por Don Juan de Borogoñón, caballero soriano de origen francés, en honor a Santa Bárbara.
Con el tiempo la ciudad fue creciendo y en la actualidad la ermita se encuentra perfectamente integrada en el entramado urbano.
Se enclavó en una zona rodeada de campos agrícolas y en el espacio que se usaba como era de la ciudad, las Eras de Santa Bárbara. Un espacio extramuros, rústico hasta hace unos años, donde se realizaban las labores propias del campo: trillar, aventar…Fue escenario de varios hechos, como el duelo entre algunos caballeros castellanos y los del Conde de Barcelona para dirimir si Soria era de Castilla o de Aragón; El legendario asesinato de un padre a su hijo por huir éste de la batalla de Aljubarrota. O el fusilamiento de un niño y de un tal Pericón durante la Guerra de la Independencia acusados de atentar contra soldados franceses.
La ermita se abre únicamente el 4 de Diciembre, día de Santa Bárbara - patrona de las profesiones que manejan explosivos - y para el día de la Santísima Trinidad.
EL EDIFICIO
Es un sencillo templo de estilo rural de dos naves, escasa altura y muros de mampostería. Para su iluminación se abren tres ventanas que representan la Trinidad. A los pies se levanta una espadaña con campana.
En el interior destaca un retablo obra de Juan de Borgoñón.
Junto al templo está la vivienda del santero.
Actualmente esta adscrita a la moderna parroquia de Santa Bárbara.