Cima 27 bis. Las Palmas. Morrón de la Agujereada. 1.956 metros. 15-6-2021

Ya lo intuía. Ya intuía que el ascenso de hoy, el del grancanario Morrón de la Agujereada, iba a ser de los más bonitos, emocionantes e intensos de este reto. En octubre de 2016, en nuestro coche de alquiler, llegamos hasta el contiguo Pico de las Nieves, que por razones difíciles de entender fue considerado durante muchos años el punto más alto de la isla y de la provincia de Las Palmas.

Aunque en aquel momento decidí anotármelo, ya dejé claras mis intenciones de subir al verdadero techo de la provincia, al Morrón de la Agujereada, seis metros más elevado que el Pico de las Nieves, llamado también Pico de los Pozos de las Nieves. Un simple vistazo ya deja clara esa diferencia de altitud en favor del Morrón.

¿Y cuál es el problema para quedarse a unos 300 metros de un pico y no subir hasta él? Ese mismo vistazo simple que ayuda a ver la diferencia de altura, sirve también para inducir a pensar que el Morrón de la Agujereada es inaccesible sin material y nociones de escalada.

Cima

Unido al Pico de las Nieves por una estrecha lengua de roca, el Morrón es una especie de gran cilindro con grandes caídas por el resto de los lados salvo por esa lengua. Tampoco ayudaba el hecho de que, en algunas crónicas de internet, se pudiera leer que para llegar a la cima es necesario salvar pasos de quinto grado.

Y no es así. En la ruta realizada esta mañana, la más sencilla y ‘natural’, hay un par de pasos que alcanzarán el tercer grado, salvables por cualquier persona habituada a andar por las montañas. Estoy casi seguro de que a lo largo de este reto hemos superado en algún momento pasos similares, en los que es necesario ayudarse de las manos y buscar bien dónde poner los pies.

La diferencia es que esos pasos se encontraban en las rutas evidentes de avance y no estaban acompañados del gran patio que rodea este Morrón. Así de memoria, recuerdo que al menos en el Torre Cerredo, la Morra de Lechugales y el Aneto ya hubo compañeros de viaje que decidieron no llegar a la cumbre para evitar esas emociones.

Y como yo tampoco necesitaba mayores emociones, pero sí quería subir al techo de esta isla, ni dudé por un instante en contratar los servicios de una empresa. En mi caso, por referencias de otras personas, hablé con la empresa Gran Canaria Trekking. Su responsable José Luis, el guía de montaña Norberto y yo hemos formado la cordada, esta vez sin metáforas, que ha llegado al Morrón de la Agujereada.

Cuando estuvimos en 2016, Luis Ángel y yo nos acercamos a esa lengua rocosa que une Las Nieves y el Morrón. Fuimos incapaces de imaginar en ningún momento por dónde se podría subir aquella mole, así que nos regresamos con nuestros compañeros.

Hoy, nos hemos atado en esa misma lengua. Desde ahí, hay un primer destrepe hacia la izquierda. La ruta sigue después a la derecha, dejando ese cilindro del Morrón todo el rato a nuestra mano izquierda por tanto. Hay varios tramos en los que se puede caminar sin problemas, algo que no se puede apreciar cuando se mira el Morrón desde el vértice geodésico del Pico de las Nieves.

Agujero por el que habrá que pasar

Cuando ya se empieza a divisar claramente el sur de la isla y algún otro valle que todavía permanecía oculto, es necesario hacer esa trepada de tercer grado. Otra breve caminata (las distancias son muy cortas) nos deja directamente en la cara sur del Morrón. Allí, la dificultad técnica es menor pero hay algunas estrecheces y bastante ambiente. Pasa Norberto primero para fijar una reunión con una chapa que hay colocada con ese fin, y después yo y José Luis, por respetar el orden.

A partir de ahí, después de haber rodeado por completo el Morrón, se hace otra pequeña trepada sencilla y sin caída y se camina ya con normalidad hasta la cumbre. No he llevado reloj y no he mirado el móvil en todo el rato. Quizás hayamos estado media hora en la cima, comiendo, bebiendo agua, tomando fotos y, sobre todo, disfrutando de la imponente mañana que nos ha acompañado y de las vistas desde allí: buena parte de la isla de Gran Canaria y, al fondo hacia el oeste, el Teide e incluso una pequeña porción de La Gomera. Más en primer plano, el Roque Nublo.

Hemos bajado por el mismo lugar, con la misma tranquilidad y con las mismas precauciones. Me comentan que, en los últimos años, cada vez hay más personas que desean subir al Morrón de la Agujereada, sobre todo desde que está claro y unánimemente admitido que es el pico más alto de su tierra.

Aunque habrá más colectivos de personas que tienen ese deseo, hay dos que destacan. Por un lado, los propios vecinos de la isla aficionados a la montaña que quieren subir al lugar más alto de Gran Canaria, como sucede en cualquier lugar del mundo. Por otro lado, aquellas personas que, como yo, queremos completar el listado de los picos más altos de cada provincia española.

En ambos casos, cada vez son más las personas que deciden contratar a profesionales que conozcan bien cuál es el camino que hay que seguir, para no quedarse bloqueados enfrente de la gran roca o para no lanzarse a la aventura a ciegas.

El Morrón de la Agujereada

Después de tantos meses sin novedades por aquí debido al estado de alarma, la cima de hoy ha sido a lo grande, la más compleja técnicamente de todas y una de las más bonitas.

José Luis y Norberto me han dejado poco antes de las 12.30 en la misma zona de Las Palmas de Gran Canaria donde me habían recogido a las 7.30, junto a la playa de Las Alcaravaneras. Cuando hemos llegado al aparcamiento del Pico de las Nieves, a las 8.30, aún no había nadie. A la bajada, ya estaba el puesto ambulante con cuyo dueño hablamos en nuestro primer acercamiento de hace casi cinco años y al que hoy le hemos comprado unos cafés.

Muy grandes sensaciones en esta cima, a la que todavía no sé si calificar como la penúltima o la antepenúltima. Además de ‘asegurar’ la cima (el buen tiempo también ha sido fundamental), ir con dos amantes de su tierra y de sus montañas y paisajes ha contribuido a multiplicar el disfrute del ascenso y a conocer mejor la isla de Gran Canaria.

Punto de salida: Aparcamiento del Pico de las Nieves.

Distancia: Poca, no creo que llegue al kilómetro.

Desnivel: Tampoco mucho. Hay muy pocos metros de diferencia entre Las Nieves y el Morrón y, aunque se pierde algo de altura al comienzo, el total de desnivel no llegará a los 20 metros.

Cuánto se tarda: Con tan poca distancia y tan poco desnivel, si hemos estado más de hora y media ha sido por esa tranquilidad con la que hemos ido y por el buen rato que hemos pasado en la cima.

Explícame cómo se sube sin literatura: Te acercas hasta el vértice geodésico del Pico de las Nieves. Desde allí, miras el Morrón de la Agujereada. Es imposible intuir ningún camino evidente, pero se ve un pequeño agujero a la derecha por el que hay que pasar y hacia el cual, por tanto, hay que dirigirse. Sin embargo, el comienzo del avance es por la izquierda, haciendo un destrepe de unos tres metros. Después del agujero, hay que llegar hasta el otro lado del Morrón, rodearlo y subir desde ahí. Hay gente que sube sin cuerdas. Quien sienta la necesidad de llegar arriba y no tenga claro el camino, que recuerde el dicho de que lo barato es caro, y viceversa.

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