Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

14-11-2025

La ruta más alta posible en las Tierras Altas de Soria con los Pirineos al fondo

Ruta de Santa Cruz de Yanguas, hayedo, Palomera, Berrocal (13)
photo_camera Ruta de Santa Cruz de Yanguas, hayedo, Palomera, Berrocal (13)

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Este domingo 9 de noviembre ha tocado excursión montañero-otoñal, 15 kilómetros con salida y llegada en el yacimiento de icnitas de Los Tormos de Santa Cruz de Yanguas y 700 metros positivos de desnivel, que son unos pocos. Se ganan todos en la ida, algo que no habría sucedido si hubiéramos hecho la ruta al revés.

Pero nosotros hemos empezado visitando el hayedo, al que quizás todavía le queden unos días para ofrecer su actual aspecto de otoño con el suelo totalmente rojizo. Antes del hayedo, nada más salir, hay que cruzar el puente sobre el río Baos.

El hayedo es bien bonito y más grande de lo que parece cuando se llega a él. Hay un momento en el que se abandona, según la ruta seguida, pero luego volvemos a internarnos en él después de una breve bajada por pista.

Una vez que se remonta, se llega a otra pista en mejor estado y, en diez minutos, toca girar a la derecha para subir el primero de los dos montes de la caminata, el Palomera. Ha sido en este momento cuando alguien ha exclamado "¡Caray, los Pirineos!". Efectivamente, allí estaban, ya ampliamente recubiertos de blanco. Otro alguien ha hecho la pregunta esperada: "¿Cuántos kilómetros hay en línea recta?". Desde nuestro punto hasta el Collarada, por decir el primer montañón que he encontrado en mi búsqueda en la herramienta del IGN Iberpix, hay 180 kilómetros.

El Palomera, al que en realidad no es necesario subir, hay que bajarlo para llegar de nuevo a la pista que lo rodea, la misma por la que veníamos, pero así se van sumando hitos. Esa pista, ahora totalmente rodeada de pinos, hay que andarla unos tres kilómetros. En un punto se puede cruzar la valla para atravesar ese pinar y, en dos minutos, llegar a otra pista también apta para vehículos. En menos de cinco minutos subimos El Berrocal, no solo el punto más alto de nuestra ruta sino también el más alto de las Tierras Altas de Soria.

Las vistas de los Pirineos son desde aquí todavía más anchas, porque estamos 130 metros más altos que antes (1.655-1.782) y ya no hay montañas intermedias que los interrumpan. No corría aire y hacía sol, así que el almuerzo ha sido en el mismo Berrocal, desde el que también se divisan el Moncayo y el San Lorenzo, las montañas más altas de Soria, Zaragoza y La Rioja.

Si la subida han sido 11 kilómetros, la bajada son apenas cuatro, así que el desnivel es terrrible, sobre todo teniendo en cuenta que el último kilómetro es casi llano. Por suerte, las lluvias de los últimos días han apelmazado el terreno y las piedras, y no está especialmente resbaladizo, aunque alguno pronunciará al día siguiente la palabra agujetas.

El tramo final del paseo es precioso, también con las hojas que el otoño ha derramado. Junto a los coches, visita rápida a las icnitas, aquellas pisadas que plasmaron los dinosaurios en estas tierras hace algunos millones de años, antes de la aparición de las provincias.

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