Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

Cap. 334. 2/3-6-2024

Soria-Yecla: ocho provincias, gazpachos y colchones, Numancia, Mannix, baño…

Aficionados de ambos equipos. Foto @victorgvalero
photo_camera Aficionados de ambos equipos. Foto @victorgvalero

Este fin de semana ha tocado otra vez mochila gracias al Club Deportivo Numancia, que el domingo se jugaba el ascenso a Primera RFEF en un lugar donde jamás había jugado, la localidad murciana de Yecla, con un tamaño muy similar a la ciudad de Soria y ubicada en esa esquina o reborde de la Región que limita con las provincias de Albacete y Alicante.

De hecho, en los pocos más de 500 kilómetros que unen Soria y Yecla hemos atravesado ocho provincias tanto a la ida como a la vuelta: Soria, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia, Alicante, Albacete y Murcia. El trayecto es casi igual de largo por Madrid, pero decidimos estar lo más cerca posible del mar por si acaso.

En resumen, junto a Tere y Víctor partimos el domingo por la mañana con la ilusión de contar y retratar el ascenso del Numancia, y al final tuvimos que utilizar esos verbos para mostrar cómo fue la derrota ante el Yeclano, equipo que finalmente consiguió el ascenso, mientras el Numancia seguirá el año que viene en la cuarta categoría del fútbol español, la Segunda RFEF.

Como todo ello está contado en varias entradas que reunimos en este enlace, allá va un breve resumen de lo que hemos podido hacer en estos dos días al margen del fútbol.

Para ir el domingo, y después de salir a las siete y cuarto de la mañana, hicimos una sola parada en un lugar ya conocido para los lectores de este blog, el restaurante Torres Torres en el pueblo de Torres Torres (Valencia). Era necesario almorzar. Como siempre, había naranjas, personas encargando paellas para el mediodía y ciclistas descansando y cogiendo fuerzas para sus rutas.

La segunda parada ya fue en nuestro hotel, el Holidays Mirana en Yecla. Hicimos el registro y marchamos prontos hacia el campo de fútbol de La Constitución para aparcar allí. Todo había salido muy fluido y era antes de lo que habíamos planeado. Nada más llegar vimos a los aficionados numantinos llegados de Mallorca y Valencia, con los que nos dirigimos hacia la Plaza de San Cayetano, donde estaban reunidos los aficionados del Yeclano y varios de los del Numancia que habían ido en coches particulares. Los desplazados en autobús llegaron poco después de comer.

Aficionados en autobús
Aficionados en autobús

Después de tomar algo en esta plaza, fuimos a nuestro otro objetivo del viaje, el culinario o gastronómico, a comer. Nos recomendaron el Candilejas y allí fuimos con Alfredo, Pedro, Sergio 1 y Sergio 2, que habían viajado hasta Yecla con las mismas motivaciones que nosotros pero para Soria Noticias. Pedimos un arroz negro y quisimos probar los gazpachos yeclanos, así, en plural, y que con el gazpacho que tienes en la cabeza lo único que guardan en común son las letras. Los gazpachos yeclanos es una especie de gran ‘crepe’, a la que se echa esa misma ‘crepe’ en pedazos, junto a conejo, caracoles, una salsa sabrosísima… Aparte, hay miel, anchoas, creo que cebolletas… para hacerse minibocadillos con la ‘crepe’ que había servido de base. De lo más bizarro que he visto en la gastronomía patria. Muy bueno, pero demasiada cantidad tras lo anterior, así que nos lo repartimos para llevar.

Gazpachos yeclanos mmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Gazpachos yeclanos mmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
Comida en Candilejas
Comida en Candilejas

Del restaurante, paseo hasta el campo de fútbol, pues queríamos llegar antes que el autobús del Numancia. En el campo esperaban más de un centenar de aficionados rojillos para alentar a los suyos de cara a uno de los partidos que más expectación ha levantado en Soria en los últimos años (la Plaza Mayor de la ciudad castellana también se llenó para ver el partido a las 19.00).

Una vez recibidos los jugadores, dimos un paseo hasta el coche y nos metimos al campo. Ya desde las cinco vimos larguísimas colas de aficionados del Yeclano. Iban con tiempo porque no hay muchos accesos, así que antes de las 18.30 ya estaba abarrotado el campo para festejar hasta el calentamiento. En lo futbolístico, lo dicho, el Numancia había ganado 2-1 en Soria, así que aquí le valía empatar. Marcó primero, pero cerca del descanso empató el Yeclano. Los locales hicieron el 2-1 en la segunda mitad. Ese marcador implicaba prórroga. Aunque el Yeclano se quedó con diez, el Numancia no pudo marcar y eso que hubo alguna ocasión increíble muy cerca del final. El 2-1 suponía el ascenso del Yeclano, por haber quedado segundo en su grupo, un puesto más arriba que el Numancia en el suyo.

Con tanto minuto en juego, salimos tardísimo del campo. Fuimos con nuestros compañeros de mediodía al centro, pero no teníamos espacio para cenar en nuestros interiores. Preguntamos si había algún sitio para tomar algo, y nos dijeron que ahí al lado seguro que estaba abierta la Mannix. La Mannix abrió como discoteca en 1973, y como una especie de discoteca sigue funcionando medio siglo después. Los únicos clientes eran el dueño del Candilejas y su mujer. El camarero era el propietario del local, hermano del anterior, que también nos atendió en la comida. Creo que fueron ellos los que nos contaron que de Yecla salen todos los días 12.000 colchones para todo el mundo. El vino, el calzado y, sobre todo, el mueble, son otros productos famosos en este pueblo-ciudad.

Mereció la pena entrar a la Mannix para escuchar, varios lustros después, una increíble canción que tenía olvidada, ‘Fade’, de Solu Music con Kimblee, que mis recuerdos habían desterrado. Gracias. Como tenemos mucha facilidad para asociar cualquier cosa con Soria o el Numancia, el nombre de esta discoteca se debe al famoso detective de una serie de finales de los años 60, ‘Mannix’, que también dio su apodo al que fue entrenador del Numancia en la temporada 2020-2021, Manix Mandiola.

Salimos del local y nos pararon los ocupantes de un coche para preguntarnos si había ambiente. Les comentamos nuestra impresión y, a cambio, ellos nos dijeron que el Pirámide seguía abierto. No es que estuviera de bote en bote, pero aún pudimos tomar algo junto a varias personas, entre ellas las del coche, que volvieron. La celebración de los aficionados del Yeclano, si la hubo, no la vimos.

Bañejo
Bañejo

Este lunes, lo primero, ha sido aprovechar la piscina que tenía nuestro hotel, medio climatizada. Un baño poco después de las ocho de la mañana a comienzos del mes de junio está bastante bien. En el mismo hotel, desayuno, y, desde allí, nos hemos acercado al centro de Yecla para dar un minipaseo por la zona peatonal y por la Basílica de la Purísima.

Basílica de La Purísima en Yecla
Basílica de La Purísima en Yecla

Nos esperaban poco más de cinco horas hasta nuestros hogares, pero eran necesarias dos paradas, que la web no se actualiza sola (no tardaremos en verlo). La primera ha sido en Sagunto, en una pastelería-cafetería buenísima en pleno centro. La segunda, en Teruel, más bien a las afueras, donde hemos comido y donde nos ha empezado a caer un tormentón. Aúpa Numancia.

Sagunto
Sagunto