Las sierras del Valle, como tantas sierras del norte de la provincia, conservan numerosos chozos que en su día fueron fundamentales para el modo de vida de sus habitantes, sobre todo para los pastores. Gregorio Díez ha recopilado y ubicado los de su pueblo, Rollamienta, a los que también ha acompañado con este texto:
"Chozos pastoriles de Rollamienta.
Humildes vestigios de un no muy lejano pasado existen en nuestra sierra un gran número de chozos que fueron para los pastores refugio de lluvia, nieve y frío.
Construcciones de un único material, piedra caliza, pero de una duración infinita.
A buen seguro existen desde hace varios siglos... Reflexionemos para conservar y transmitir estos valores a generaciones futuras".