Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

3-6-2026

Descenso al pico Ochernas, la montaña que parte en dos el Valle del Urbión

Descenso al Pico Ochernas (6)
photo_camera Descenso al Pico Ochernas (6)

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Este miércoles hemos hecho algo muy especial: bajar a una montaña. Como ya pasó hace un par de semanas con la Peña Mediana, su altura es modesta (1.605 metros) y su prominencia inapreciable tirando a ridícula: seis metros. Con todo ello y sin embargo, qué bonito es el pico Ochernas.

En primer lugar, voy a contar lo que no hemos hecho. El Ochernas se muestra dominante si se le conoce por primera vez en la ruta de ascenso por el Valle del Urbión. Es una pirámide rocosa, bastante vertical y, según hemos descubierto hoy, con forma de cabeza de gorila si se le mira desde el lateral de saliente. A su derecha, continúa el río Urbión hacia el pico del mismo nombre. A su izquierda, siempre en subida, corre el arroyo de Fuentedorra o Fuentepedorra hacia el Hoyo Bellido.

Ahora sí, esto es lo que hemos hecho, porque al final y al cabo nosotros vivimos en Soria y no en La Rioja. Hemos ido en coche hasta el caserío de Santa Inés y hemos seguido pista arriba, está en bastante buen estado. En invierno, con nieve, implanteable. Desde donde se aparca el coche hasta el cordal hay un kilómetro bastante pingado. Una vez llegados a dicha cuerda, a la derecha queda el Tres Mojoneras, pero nosotros giramos a la izquierda, unos cinco minutos o poco más, hacia una arista que se ve claramente en dirección norte y que acaba en el Ochernas.

Pues bien, nosotros hemos bajado esa arista y, después de esquivar unas vacas, hemos terminado directamente en ese pico, salvo esa breve subida de seis metros gracias a la cual el Ochernas puede considerarse pico y no tan solo un espectacular balcón o mirador sobre el Valle del Urbión. La primavera en esta zona después de un buen invierno es una maravilla.

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Nuestro siguiente destino ha sido la base de esta ‘montaña’, para apreciar esa belleza que desde arriba queda oculta. No hemos llegado hasta el refugio de Hoyo Bellido, uno de los varios que jalonan este valle y que veíamos no tan lejos de nosotros.

Una vez en la base del Ochernas, otra vez más, hemos cambiado los planes. Hemos mirado hacia arriba los cinco y hemos dicho: ¿Por qué no subir de frente hasta el cordal? Unanimidad y para arriba. Hemos seguido, por tanto, el curso del arroyo Fuentepedorra o Fuentedorra. Lo hemos cruzado varias veces pero en general el avance es limpio. Eso sí, el desnivel es peliagudo. 

Sin nada más que reseñar que se me venga a la cabeza, hemos alcanzado el cordal, hemos encontrado el camino-arrastradero de bajada y nos hemos montado de nuevo en nuestro vehículo después de siete kilómetros y 600 metros positivos. Recomiendo ver las fotos.

Gracias a AG, AJ, CC y MH

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