El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado hoy varios expedientes sanitarios destinados al suministro de medicamentos de alto impacto para centros asistenciales de la Gerencia Regional de Salud, ascendiendo en total estos acuerdos a 19.335.954 euros. El suministro de estos medicamentos se estipula en un año ampliable a otro más correspondiente a la prórroga prevista en estos contratos.
Se trata de medicamentos de alto impacto sanitario y económico utilizados en el ámbito hospitalario en pacientes afectados con las siguientes patologías, para los que se recoge en la tabla adjunta el presupuesto de licitación para dos años.
Estos cinco medicamentos representan un volumen superior al 6 % del gasto en medicamentos a través de los servicios de farmacia de los hospitales sin considerar los medicamentos destinados a la hepatitis C. Son todos ellos medicamentos financiados por el Sistema Nacional de Salud y que se encuentran sujetos a patente, por lo tanto, de carácter exclusivo ya que son comercializados por un único laboratorio farmacéutico. Además, dado el elevado importe que representa su adquisición, es necesario, de acuerdo la actual legislación de contratos, proceder a su compra mediante estos procedimientos.
Más 970 millones de euros en medicamentos, en el año 2016
En 2016, la Junta destinó 972.663.807 euros a la prestación farmacéutica en el sistema sanitario público de Castilla y León, la cual se desarrolla fundamentalmente por dos vías: mediante receta médica en las farmacias y a través de los servicios de Farmacia de los hospitales de Sacyl.
Más concretamente, el 64,68% del gasto farmacéutico en la Gerencia Regional de Salud durante 2016 ha correspondido a las recetas médicas (627.126.977 euros) mientras que el uso hospitalario farmacéutico ha sido de 35,62% restante (345.536.829 euros).
En los últimos cinco años, la evolución de la prestación farmacéutica pública en la Comunidad ha acumulado un incremento del 12,5%, destacando en esa tendencia al alza el ejercicio de 2015, año en el que se incorporaron los tratamientos frente a la hepatitis C (unos 50 millones de euros); por contra, al año siguiente, en 2016 se produjo una ligera contención del gasto, con una bajada del 0,7%