Estar como en casa en un precioso, rehabilitado y acogedor edificio de 1930 y en plena naturaleza es posible en la Posada Casa Juanes de Valdealvillo. Ese era el objetivo con el que afrontó este reto en 2021 Juanje Pardo, y al que se se sumó como una historia del destino Alicia Albert, con el mismo propósito. Su misión pasa por que los huéspedes se encuentren en un lugar concebido como espacio de relajación y descanso. Que se sientan atendidos de la manera más personal posible, que tengan la comodidad de un servicio pensado en el viajero, y que, de esa manera, estén deseando volver. Todo ello con habituaciones particulares (dobles) y zonas comunes pensadas para descansar y relajarse, con el desayuno incluido e incluso la opción de no preocuparse de comidas ni de cenas.
El edificio que alberga la Posada fue adquirido en enero 2021. Durante el primer semestre del año se procedió a la rehabilitación total, con la reparación completa de la cubierta, instalación de la cocina y baños en la planta baja, sistema de calefacción y agua, distribución de las habitaciones y sus baños en la planta primera, reforma de la escalera, y por último rehabilitación completa de la planta segunda, vivienda de los dueños. También se restauró el mobiliario y se dio color y luz a la Posada entera.
Juanje, entonces con otro socio, Juan (de ahí el nombre de Posada Juanes) tenía rondando en la cabeza este tipo de negocio. De Barcelona y sin vínculos directos con Valdealvillo ni la provincia de Soria, estuvo 15 años visitando la zona por motivos personales, por lo que era bien conocedor del medio rural soriano. Así, surgió la oportunidad de adquirir este edificio cuando ya se estaba rehabilitando para un uso similar, pero que fue vendido por sus propietarios antes de tal fin.
El destino volvió a aparecer unos meses después, cuando comenzó la restauración de La Posada. Desde Tarragona llegó Alicia Albert para restaurar todos los muebles de la casa y darle el toque tan distinguido y acoger con el que ahora cuenta. En Valdeavillo, Alicia no solo se enamoró de la zona, de la claridad del cielo y las estrellas, también lo hizo del proyecto común de Juanje, y de algo más...Es por ello que el sueño y el proyecto de Juanje pasó a ser el de ambos.
La Posada Casa Juanes cuenta con cuatro habitaciones dobles abiertas al público y un guiño a la naturaleza con nombres de animales de la zona (jabalí, nutria, tejón y zorro), además de otras habitaciones de uso privado y su propia vivienda, también con referencias a más mamíferos y aves sorianas. Unas aves muy presentes también en la decoración, con imágenes del hermano de Alicia, ornitólogo, y otro enamorado de la provincia por su naturaleza y la gran cantidad de aves que habitan en ella.
Todos los huéspedes tienen la independencia de su habitación y a la vez zonas comunes como la cocina, un gran salón, un extenso y bonito jardín con animales como conejos y aves, un espacio para teletrabajo o una biblioteca con una amplia colección de cómics y libros. Lo que no tiene cada habitación, a propósito, es televisión, ya que el objetivo es dejar descansar a los clientes, aunque sí que hay una en la zona común. VER WEB DE LA POSADA
Todas las estancias necesarias para pasar unos días como en casa con la fortuna de hacerlo en una casa de piedra y madera de sabina, y con la naturaleza y el cielo soriano, y con un desayuno (y opción de comida y cena) con productos de la zona. Un objetivo que se cumple en los huéspedes, por todos los comentarios positivos, y que no deja dudas cuando desde Vitoria hay un cliente, ya amigo, que ya se ha alojado hasta en 25 ocasiones. El visitante, la mayoría de Madrid, aunque también de Barcelona o País Vasco, busca la naturaleza, la micología, la caza o la pesca. Aunque el perfil, la mayoría de parejas, es muy variado en función de la época del año. Sea por turismo, teletrabajo o desconexión, la elección y la atención sigue siendo la misma en esta Posada ubicada en un pueblo de apenas 20 habitantes.
