Cerca de 60 vehículos han vuelto a salir este lunes a las carreteras con nuevas tractoradas en la zona de la Ribera del Duero, con una concentración en Langa de Duero. Miguel Ángel Aguilera, presidente de UNASPI (Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes) a nivel nacional y de Magin (Movimiento de Agricultores y Ganaderos Independientes Nacional), ha estado en Langa de Duero, donde los tractores han ido llegando sobre las 14.00 horas tras la tractorada lenta.
Convocadas por UNASPI, la protesta de este lunes ha dado continuidad a las celebradas los días 8 y 9 de enero, que tuvieron algo más de participación en esta parte de la comarca soriana, con unos 80 tractores. Aguilera ha reconocido que la gente tiene que trabajar por lo que ha agradecido el compromiso de los que siguen saliendo a la carretera. En este sentido mañana martes y pasado miércoles se parará para que los profesionales del campo puedan atender su labor en el campo o las explotaciones y el jueves 15 está prevista otra acción reivindicativa. En esta ocasión se ha lanzado una convocatoria en las Cortes de Castilla y León, en Valladolid, donde hay Pleno parlamentario y se concentrarán todas las provincias.
Estos días han estado participando agricultores y ganaderos de la zona de la Ribera del Duero, San Esteban de Gormaz y pueblos aledaños y también de Aranda de Duero. Se tata de tractoradas a velocidad lenta en las nacionales con el fin de "hacernos visibles y tratar de entorpecer el tráfico pesado", como ha ocurrido este lunes, especialmente entre Aranda de Duero y Langa de Duero, donde se han formado largas colas de tractores, camiones y turismos.
En relación al acuerdo Mercosur, origen de las protestas, Miguel Ángel Aguilera ha apuntado a una "pequeña esperanza". "Si estamos aquí es porque pensamos que hay una pequeña esperanza, cada día que pasa el futuro es más negro, la gente tiene que concienciarse que no es un problema solo de agricultores y ganaderos, es de toda la sociedad porque si llega el control de los alimentos a las grandes corporaciones y al gobierno de turno eso va a afectar a la libertad de los ciudadanos que tienen para comprar los alimentos, tendrán que comprar lo que quieran las corporaciones al no haber competencia en Europa si al final cae el sector primario, que es lo que pretenden", ha advertido el presidente nacional de UNASPI.