Cultura

La Copa de las Truchas: la trucha autóctona de Numancia

Presentamos hoy la célebre Copa de las Truchas, una pieza procedente del Cerro de La Muela, en Garray, fechada entre los siglos II y I a. C

La Copa de las Truchas
photo_camera La Copa de las Truchas

EL MUSEO NUMANTINO DE SORIA,

PIEZA A PIEZA 12

Por Jesús Lope

EL MUSEO NUMANTINO DE SORIA, PIEZA A PIEZA

Esta bellísima copa, que según Blas Taracena en La cerámica ibérica de Numancia (1924) pertenece al grupo de cerámicas de pasta blanca con decoración polícroma, en negro, blanco y rojo, nos cautiva desde el primer instante por la sencillez y perfección de sus figuras. Estas cualidades, junto con su probable función ornamental —puramente estética—, la convierten en un ejemplo paradigmático de la cerámica numantina y en una de las piezas más emblemáticas del Museo Numantino.

La Copa de las Truchas destaca, sobre todo, por un rasgo distintivo: la íntima relación entre forma y decoración. Lo que Fernando Romero Carnicero —seguramente el mejor conocedor de las cerámicas de Numancia—, denominó «peculiar sintaxis compositiva», se manifiesta aquí en una exquisita simetría. Dicha simetría se aprecia en la disposición de los elementos: dos peces pequeños flanquean a otro central de mayor tamaño, todos perfectamente adaptados al marco circular del cáliz.

La Copa de las Truchas
La Copa de las Truchas

Otro aspecto notable es el motivo representado. Numancia, asentada estratégicamente sobre un altozano junto a los ríos Duero, Tera y Merdancho, constituía un enclave privilegiado para la pesca. La trucha autóctona —representada en la copa con su característico tono marrón asalmonado y sus manchas rojas—, tan distinta de la trucha arcoíris introducida en tiempos modernos, debió de formar parte habitual de la dieta de los celtíberos.

La decoración se completa con espirales que evocan las cristalinas aguas del Duero, en un reflejo del horror vacui característico del arte numantino, donde el artista busca llenar todo espacio vacío.

Hay piezas que impresionan por su tamaño, otras por su rareza. La Copa de las Truchas lo hace por la sencilla belleza que emana de cada uno de sus trazos. Esa armonía callada es, quizá, el secreto de su popularidad y la razón de que siga ocupando un lugar privilegiado entre las joyas del Museo Numantino. Pieza a pieza, una historia que resurge.

Cerámicas
Cerámicas

Fuente: ARLEGUI SÁNCHEZ, Marian(coord). Museo Numantino: guía. Publica: Asociación de Amigos del Museo Numantino, Soria, 2014. 

ROMERO CARNICERO, F. Las cerámicas polícromas de Numancia. Revista de Arqueología, ISSN 0212–0062, Año 3, N.º 21, 1982, págs. 34–43

Fotografías: Jesús Lope 

 

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad