El BM Soria cayó derrotado por la mínima el fin de semana pasado en Zaragoza ante un rival directo. Un resultado que se fraguó por "varios aspectos" pero en el que la mala primera parte lastró las aspiraciones amarillas, a pesar de lograr igualar y pelear en los últimos minutos por la victoria. El tener "que remar" durante todo el partido "fue un desgaste" que acabó pagando caro el cuadro soriano.
Ahora, los sorianos tratan de dejar atrás el duelo y pensar en Alcobendas, colista de la categoría. "Son dos puntos vitales, quedan ocho partidos" recuerda Oriol Castellarnau, técnico de los amarillos, quien considera que los madrileños vendrán a Soria como si fuera "su última bala" por lo que prepara el choque con el "máximo respeto". De hecho, el preparador no oculta que ha tirado de calculadora para "reafirmarnos en que quedan puntos y salen las cuentas, pero hay que sumar".
El choque también será clave para los sorianos de cara a mejorar las sensaciones que les dejó el pasado fin de semana. El partido además "será diferente al de la primera vuelta". De hecho, los madrileños han logrado sus dos únicas victorias en los tres últimos encuentros. Una mejoría que el técnico soriano achaca a la recuperación de jugadores importantes y recuerda que es un equipo joven y con talento por eso "es importante marcar bien desde el inicio con mucha intensidad".
El preparador ha aprovechado para disculparse por "no haber ido a saludar a la afición desplazada a Zaragoza tras el partido" ya que su plantel estaba ofuscado por la derrota, por lo que espera brindar una victoria en el San Andrés. Castellarnau también ha confesado que contaba con la victoria de Zaragoza porque confiaba en ella, pero también sostiene su confianza plena en el proyecto y en sumar los 22 o 24 puntos que calcula, darán la salvación.