Un Lavalenguas de calor y gran ambiente

El día del Lavalenguas es otro más de los días que no olvidaremos de estas Fiestas de San Juan. Comenzó pronto para la Cuadrilla de San Juan, que nos desplazamos al monte a las 08:00 de la mañana para ver el tradicional encierrillo. Desgraciadamente, tuvimos que lamentar el sacrificio de uno de los caballos que participaba en el encierro y que fue corneado por uno de los bravos novillos de Valonsadero. Tras dar por finalizado el encierro y disfrutar un poco del ambiente de los chiringuitos, nos fuimos todos juntos a disfrutar de un gran almuerzo preparado por nuestros colaboradores. ¡Qué bueno estaba todo!

La Cuadrilla de San Juan en el chiringuito de la Peña El Cuadro

La Cuadrilla de San Juan en el chiringuito de la Peña El Cuadro

Almuerzo que preparó la cuadrilla para el Lavalenguas

Almuerzo que preparó la cuadrilla para el Lavalenguas

Los jurados y secretarios regresamos a Soria, donde comimos con los jurados y secretarios del resto de cuadrillas, para a continuación bajar a la Plaza Mayor, desde donde desfilamos acompañados de unos gaiteros hasta el autobús que nos llevaría a Valonsadero. El trayecto fue muy divertido, no paramos de cantar y de reír en todo el recorrido. Una vez que llegamos al monte, se procedió al sorteo de los novillos. La cuadrilla agraciada fue San Esteban, por lo que a nosotros nos tocó elegir en penúltima posición. Nuestros toros son el nº 18 de Valonsadero (de nombre “Veloz”) y el nº 46 de la Plaza de Toros (de nombre “Floristero”). Disfrutamos muchísimo de la suelta de los novillos, y de los paseíllos de los sanjuaneros en los corrales; fue muy emocionante para todos.

Jurados y secretarios de San Juan desfilando desde la Plaza Mayor

Jurados y secretarios de San Juan desfilando desde la Plaza Mayor

Los 12 novillos de Valonsadero

Los 12 novillos de Valonsadero

El jurado, a hombros

El jurado, a hombros

A continuación nos dirigimos al merendero de autoridades, donde degustamos una merienda excelente, y donde de nuevo no paramos de cantar sanjuaneras y pasarlo bien. Tras la merienda, baile con nuestra gran banda de música y regreso a Soria para volver a desfilar por el Collado hasta la Plaza Mayor, donde otra vez la banda nos deleitó con unas cuantas sanjuaneras que todos bailamos con ilusión. El día ya se estaba acabando, pero algunos decidimos no ponerle fin todavía, y disfrutamos de la verbena y del ambiente que reinaba en los bares, hasta que llegó un momento que, ya sí, nos recogimos para dar por concluido un Lavalenguas inolvidable.

El jurado bailando con la secretaria

El jurado bailando con la secretaria

Jurados y secretarios durante la merienda del Lavalenguas

Jurados y secretarios durante la merienda del Lavalenguas

Jurados y secretarios a la llegada del Lavalenguas

Jurados y secretarios a la llegada del Lavalenguas

Nacho Lapuerta

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