Cap. 94. 9-7-2016. En Amsterdam (3)

He descubierto cuatro deportes nuevos en el Vondelpark

Hoy lo he hecho al revés. Estoy escribiendo esta entrada a media tarde, antes de entrar al Estadio Olímpico a ver las pruebas del Campeonato de Europa. Es decir, haré un pequeño repaso de lo que he caminado esta mañana por la capital holandesa.

Como hice ayer, he ido andando hasta la Estación Central desde mi hotel, junto al parque Sarphati. Pero lógicamente, he seguido un camino algo distinto. A un par de calles de mi alojamiento está la Albert Cuypstraat, con un larguísimo mercado en el que se vende de todo a diario. Era relativamente pronto pero ya estaba bastante lleno, así que a media mañana supongo que estaría a tope.

De allí me he dirigido hasta el río Amstel, todavía antes de entrar en pleno centro de la ciudad y romperse en las decenas de hermosos canales que son la característica de Amsterdam junto a las bicicletas (hay aproximadamente un millón, más que personas) y las flores (a millones, adornando la mayoría de los canales, las tiendas, las casas…). Uno de los puentes más famosos cruza precisamente el Amstel, es el estrecho Skinny Bridge.

Poco después ya se llega de pleno al centro de la ciudad, y a partir de ahí me he puesto a callejear desde la Rembrandtplein, con una gran escultura simulando la ‘Ronda nocturna’ del pintor. Hoy, entre que era sábado y hacía mejor tiempo, estaba todo muchísimo más lleno que ayer.

Entre la Rembrandtplein, el Nieuw Markt (Mercado Nuevo) y la Iglesia Vieja hay numerosas calles en las que sería fácil desubicarse si no es por las continuas flechas indicadores. Junto a la Iglesia Vieja se encuentra el Barrio Rojo, ya en funcionamiento por la mañana, donde las calles son más estrechas todavía.

Desde la Estación Central he cogido el tranvía hasta Leidseplein, otro de los lugares con más vida de Amsterdam, como he podido comprobar hoy y como pude comprobar en nuestra visita de 2003, cuando pasamos tantas horas en The Waterhole. Hoy he entrado a tomarme algo pero ya no quedan restos de los nombres que escribimos en su día.

Muy cerca está el Vondelpark, donde hoy había miles de personas. Supongo que será el parque más visitado de la ciudad, no sé.

A pesar de que estaba medio empezando a llover, nadie se movía de su sitio y muchísima gente estaba practicando diversos deportes o juegos. Cuatro de ellos no los había visto en mi vida:

1. Una especie de calva, pero con dos equipos, y con una táctica parecida al ajedrez por lo que he visto en unos minutos. 2. Este se entiende mejor viendo la foto: varias chicas llevaban unas plataformas para desplazarse como a saltitos. 3. Para niños: palos de hockey pero menos duros y un balón grande, tamaño fútbol. 4. Tres adultos se lanzaban entre sí un objeto similar a un martillo de atletismo pero mucho más ligero y colorido.

Me han gustado los cuatro, pero me sigo quedando con correr y con montar en bicicleta.

No me daba tiempo a mucho más que a comer y venirme para acá, al Estadio Olímpico, donde se celebra la penúltima jornada del Europeo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resuelva la operación * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.