9-7-2017. Encuentros sorprendentes en Soria: Amigo Paulo, dos años y medio recorriendo Europa a pie

Ayer sábado, a las 7.30 de la mañana, pasé por el Sotoplaya. Es decir, por el río Duero a su paso por Soria. Había un pescador. El río y la mañana estaban espectaculares, beneficiados por la lluvia de la noche del viernes. No hacía frío.

A unos 50 metros del pescador, vi una tienda de campaña y un cachivache con ruedas. Me acerqué y tomé tres fotografías rápidas, las que adjuntan estas líneas. Oí que un perro gruñía desde dentro de la tienda y me sobresalté. Supongo que no ladró para no despertar a su perro.

La que gruñó fue Jacky, Heidi o Enya, y su dueño, el que dormía también dentro de la tienda de campaña, era el portugués de 45 años Paulo Teixeira.

Afortunadamene, en uno de los laterales de ese cachivache rodante había un simbolito de Facebook y dos palabras: «Amigo Paulo». Con todas esas pistas, no me ha resultado difícil encontrar varias cosas sobre la historia de esta persona, aunque ninguna de ellas en español. He visto algo en sueco, alemán, francés y, por supuesto, portugués. Curiosamente, buena parte de su Facebook está escrito en español.

Paulo Teixeira, cuando tenía 43 años, se encontró un día en Lisboa cansado de su rutina diaria. Pensó que le apetecía hacer algo diferente, inesperado y, empujado por la afición que desde siempre había tenido por las fiestas navideñas, decidió ir a ver a Santa Claus a su ‘casa’ de Rovaniemi (Finlandia).

Amigo Paulo en Facebook

Mucha gente ha estado en Rovaniemi, pero seguramente muy pocos, quizás una docena, hayan llegado hasta allí… andando. Y menos, atravesando toda Europa. Ese es el viaje que lleva haciendo Paulo Teixeira, Amigo Paulo, desde el mes de enero de 2015. Ya llevará más de 14.000 kilómetros, siempre acompañado de sus tres perras.

Después de haber recorrido en dos años y medio buena parte de Europa, su periplo se acerca a su fin. Ha vivido de todo, fundamentalmente por la austeridad con la que está viviendo el viaje: andar es gratis y dormir en el Sotoplaya en tienda de campaña, también. Y si no lo es, debería serlo.

Cuando he regresado al Sotoplaya pasadas las nueve de la mañana, seguía ese habitáculo en el que guarda sus enseres y seguía la tienda de campaña cerrada. No sé dónde dormiría anoche, supongo que hará unos 25 o 30 kilómetros por día, así que no muy lejos (es más, creo que se ha quedado a pasar el día en Soria). Boa Viagem.

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