thumb image

6-2-2020. ¡Hala Madrid! o la mejor manera de pasar un jueves

El Real Madrid y la Real Sociedad juegan a las 19.00 horas de esta tarde en el Santiago Bernabéu, a partido único, los cuartos de final de la Copa del Rey. Buscarán acompañar en semifinales al Mirandés y al Granada, misma búsqueda que emprenderán a las 21.00 horas el Athletic Club y el FC Barcelona en San Mamés.

A ese partido del gran templo blanco asistirán varias decenas de miles de espectadores. Entre ellos, como no podía ser de otra manera, habrá un grupo de sorianos. La Peña Madridista Soriana ha organizado un viaje que ha partido a las 10.00 de esta mañana del Rincón de Bécquer y que regresará tras el duelo. El medio centenar de plazas ofertadas se agotaron.

Fuera del campo, se lo van a pasar muy bien.

Y dentro del campo, espero que también.

Al menos, las dos últimas veces que estos dos equipos se midieron en el Bernabéu hubo goles, buen juego y mucha historia.

El último enfrentamiento entre Real Madrid y Real Sociedad en Copa del Rey en el Bernabéu fue en la temporada 1992-1993. En la ida, en Madrid, el Real Madrid ganó 4-0 el 24 de marzo con goles de Prosinecki, el seleccionador Luis Enrique y Zamorano (2). Eran, igual que hoy, cuartos de final.

Si alguien pensaba que el pase a semifinales estaba hecho se olvidaban de que el partido de vuelta se jugaría en Atocha. Sí, aquella fue la última temporada del mítico campo guipuzcoano antes del trasvase a Anoeta. 

En aquel duelo del 14 de abril de 1993, el partido iba 1-1 a los 30 minutos, con goles del exnumantino Alkiza y de Esnáider. La Real y Atocha no se rindieron y metieron otros tres goles, dos más de Alkiza y uno de Carlos Martínez en el minuto 74. En 16 minutos había tiempo de sobra para soñar, pero no hubo más goles. Los donostiarras necesitaban dos que no llegaron. 

Aquella Copa de 1993 la ganó el Real Madrid (2-0 al Zaragoza en Valencia), iniciando una casi eterna sequía que se rompió nada menos que en 2011 con ese vuelo de Cristiano Ronaldo también en Valencia (1-0 al Barcelona).

Cinco años antes, en 1988, se habían enfrentado estos dos mismos equipos en las semifinales de la Copa del Rey. Era una Real Sociedad con algunos veteranos de primera fila (Arconada, Larrañaga, Gajate, Górriz, Zamora…) y, sobre todo, tres futbolistas más jóvenes que vivían su último año en la Real antes de marcharse al FC Barcelona: Begiristain, López Rekarte y Bakero. También estaba el hermano de este, Santi, y un jovencísimo Loren. Todos ellos, además, entrenados por John Benjamin Toshack.

Enfrente, aquel gran Real Madrid de las cinco Ligas consecutivas, entrenado por Leo Beenhaker, ganador de aquella Liga con 11 puntos de ventaja sobre el segundo (la Real Sociedad precisamente, habrían sido 17 puntos con el actual conteo de tres por victoria), quedándose tres años a las puertas de reconquistar la Copa de Europa 22 años después, con la Quinta del Buitre en todo su esplendor…

En la ida, en Atocha lógicamente, ganó la Real 1-0 con gol de Bakero en el minuto 8. Eran las semifinales, un 3 de febrero de 1988.

No parecía un resultado imposible de remontar en el Santiago Bernabéu. Era el 18 de febrero. Un día antes, el FC Barcelona ya se había clasificado para la final al ganar 3-0 al Osasuna (0-0 en la vuelta).

Al descanso del Bernabéu, el resultado era empate a cero. Solo hacía falta un gol para forzar al menos la prórroga. Cómo no vamos a marcar un gol, pensaban los aficionados locales, con Hugo Sánchez, Butragueño, Míchel, Martín Vázquez, Gordilllo…

En esos pensamientos estaban cuando empezó la fiesta en el minuto 53, una fiesta que se extendió hasta el 72.

En esos 19 minutos, la Real Sociedad marcó cuatro goles comandada por un José Mari Bakero en plenitud, que anotó dos goles. El 0-4 lo completaron Górriz y Begiristain.

De este modo, la Real llegaba como gran favorita a la final del 30 de marzo, que se disputó de nuevo en el Santiago Bernabéu con muy poco público: unos 4.000 barcelonistas y 25.000 txuriurdin.

El FC Barcelona vivía uno de los momentos más bajos de su historia. De hecho, terminó sexto la Liga y, si no hubiera ganado la Copa del Rey, no habría jugado competiciones europeas, aunque ello aún era pronto para saberlo pues faltaban ocho jornadas por disputarse.

El Barcelona se impuso finalmente 1-0 con gol de Alexanco en la segunda parte, evitando que la inercia tan negativa que entonces llevaba el club continuara. Después vino Cruyff y poco a poco se levantó lo que ahora conocen los aficionados más jóvenes: 16 Ligas de 30 ediciones, cuando en las 30 anteriores solo había ganado 2.

Seguro que algunos de los que se han montado esta mañana en el autobús en el Rincón de Bécquer se acuerdan de aquellos partidos contra la Real, especialmente del famoso 0-4 que supuso el fin de una gran etapa del equipo blanquiazul y de paso, y de rebote, el inicio de la recuperación del Barcelona, pues Cruyff llegó el mismo año que las tres jóvenes estrellas de la Real.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resuelva la operación * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.