La paciencia es gran virtud

PACIENCIAEl ocupante de la habitación 321 es conocido por ser el paciente más paciente de todo el hospital. Espera sin rechistar a que le cambien el gotero o le sirvan la comida. Siempre tiene una palabra amable cuando el médico o la enfermera se disculpan por la tardanza. Irradia serenidad a pesar de que aguarda desde hace tiempo a que le sea trasplantado un nuevo hígado.

No se preocupe por mí. Atienda antes a los otros enfermos. Yo no tengo prisa – repite cada vez que asoma por la puerta La Muerte para llevárselo consigo.

Ilustración: Lola Gómez Redondo

5 pensamientos sobre “La paciencia es gran virtud”

    1. Anda que no habré comido paciencias en casa de mis abuelos. Muy apropiado el nombre. Hay que ser pacientes y esperar que la saliva las reblandezca. De lo contrario igual te dejas un diente.

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