En un lugar de La Mancha

DonquixoteNadie en el Toboso entendía la alegría con la que Aldonza Lorenzo acudía a dar de comer a los gorrinos por más que ésta se esforzara en explicarles que eran víctimas de algún tipo de malvado encantamiento, tratándose en realidad de caballeros vencidos que se presentaban ante ella para relatar las hazañas de su caballero enamorado.

5 pensamientos sobre “En un lugar de La Mancha”

  1. Yo creo que es más simple que todo eso,es saber escuchar y entender a la otra persona,y hacer que la confianza y la complicidad entre ambos hagan que parezcan una.

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