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Western

03indios y vaquerosLa noticia había revolucionado el pueblo entero. Una compañía de cine norteamericana, fascinada por el desierto monegrino, había elegido nuestra localidad como escenario para una película del Oeste, ofreciéndonos además a los vecinos la posibilidad de participar como extras. Ilusionados, pronto formamos dos bandos: indios y vaqueros.

Pasaron las semanas y nada más se supo del rodaje. Y desde entonces el pueblo vive en una tensa calma. Agazapados tras las ventanas los unos pasamos los días con el rifle preparado, sabedores de que pronto los otros bajarán de las colinas a lomos de sus caballos a por nuestras preciadas cabelleras.

Ilustración: Lola Gómez Redondo

Transporte público

BUSNos lleva como ganado – protesta, asido a la barra, entre acelerones y frenazos en un autobús repleto de gente. El conductor sonríe con malicia. A lo lejos ya se divisa el matadero municipal.

Ilustración: Manu Jurado Garrido

Place du Forum

arlesEstoy condenado a vivir eternamente aquí, sentado en esta terraza que ilumina la noche de Arlés. Como lo están aquellos que me acompañan, hombres y mujeres de una burguesía trasnochada. Otros tuvieron más suerte, los que abandonaron sus mesas antes de que aquel loco pintor pelirrojo colocara su caballete ante este Café.

Eterno aroma

02ivisibilidadMientras la viuda abre las ventanas de par en par y llena la casa de ambientadores en un desesperado intento por eliminar aquel desagradable olor a pies tan característico de su difunto marido, éste, recostado en el sofá  del salón, disfruta de su invisibilidad.

Ilustración: Lola Gómez Redondo

                      

                                                                                     

Rastro de antigüedades

rastroNo tenía intención de comprar nada cuando me acerqué hasta el rastro de antigüedades que se levanta cada mañana de domingo en la zaragozana plaza de San Francisco pero en cuanto lo vi allí, entre las monedas, los sellos, las postales y los libros antiguos, no pude resistirme. ¡Qué contentos se van a poner los niños cuando llegue a casa con el nuevo abuelito!

Ilustración: Lola Gómez Redondo