La paciencia es gran virtud

PACIENCIAEl ocupante de la habitación 321 es conocido por ser el paciente más paciente de todo el hospital. Espera sin rechistar a que le cambien el gotero o le sirvan la comida. Siempre tiene una palabra amable cuando el médico o la enfermera se disculpan por la tardanza. Irradia serenidad a pesar de que aguarda desde hace tiempo a que le sea trasplantado un nuevo hígado.

No se preocupe por mí. Atienda antes a los otros enfermos. Yo no tengo prisa – repite cada vez que asoma por la puerta La Muerte para llevárselo consigo.

Ilustración: Lola Gómez Redondo

Fenómenos extraños

unoLos oímos a diario y siempre a las mismas horas: a las cinco, a las siete, a las nueve … Los domingos además a las doce de la mañana. Son ruidos diversos. Algunos se asemejan al rugir de una motosierra, otros al chirriar metálico de unas cuchillas. Los hay similares al zumbido de un televisor con niebla o a gritos humanos tan desgarradores que ponen el vello de punta. Y como usted puede comprobar no tenemos vecinos a quienes atribuirles estos inexplicables sonidos.

Todos los medios se hicieron eco del suceso. Incluso llevó a cabo una investigación un conocido periodista de lo paranormal. Incidió en el hecho de que este inmueble albergara tiempo atrás un cine dedicado a cintas de terror. Pero todo aquello de las energías atrapadas no convenció a los escépticos quienes todavía le recuerdan el polémico caso de unas oficinas donde las señoras de la limpieza decían escuchar fuertes jadeos y respiración entrecortada a unas horas determinadas de la noche. Se hizo hincapié en su pasado como sala de proyecciones de películas equis. Poco después se supo que pertenecían a jóvenes que aprovechaban una ventana abierta para dar rienda suelta a su pasión amorosa.

Ilustración: Lola Gómez Redondo