Kilimanjaro

kilimanjaro peqCuentan los ancianos de la aldea que en lo alto de la Montaña Blanca existía un enorme árbol cuyas frondosas ramas se extendían más allá del horizonte, cruzando bosques, ríos, desiertos y mares. Las gentes de los distintos lugares observaban estas interminables ramas con recelo pues llegaban del territorio vecino y movidos por el miedo, decidieron talarlas. Y sucedió que al verse privados del cobijo que el grandioso árbol ofrecía, los hombres de la Tierra se sintieron profundamente desamparados.

Ilustración: Lola Gómez Redondo

¡Ho, ho, ho!

43noelOdiaba la Navidad. Cada año, por esas fechas, tapiaba puertas y ventanas sin olvidar la chimenea para impedir la llegada de ese gordinflón de gruesa barba. Ya cada año, al despertar, descubría regalos a los pies de su cama. Presa de la ira abría la ventana y los arrojaba fuera. No tardaban en ser recogidos por los humildes niños de la calle. Tal y como había previsto Papá Noel.

Ilustración: Lola Gómez Redondo