DE GÓMARA A CANCÚN

Tiene buena pinta Cancún, la obra que, este jueves 12 de marzo, podemos mirar actuar en La Audiencia a partir de las 20,30 horas por 18€.

Cancún María

¿Por qué?

–   porque es una obra de Jordi Galcerán. Él dice que es la que más le gusta después de haberla reescrito casi por completo. Este autor es uno de los más prestigiosos del teatro español actual y el que más se representa. En abril de 2014, tenía 26 trabajos simultáneamente viéndose en todo el mundo. Sus obras llenan los teatros de Madrid y de Barcelona constantemente.

Yo lo sigo desde que vi El método Grönholm hará unos diez años y la verdad es que no defrauda nunca. Bueno, en la última obra suya que he visto,  El crédito, me pareció menos ácido de lo que el tema daba, pero, claro, todo lo suplían magistralmente Carlos Hipólito y Luis Merlo. En Soria somos mucho de ir al teatro, pero fuera de Soria, por ejemplo, si vamos a Madrid. Así que, si alguien lee esto, no se sentirá defraudado si entra en  el Teatro Lara (al ladito de Callao) a ver la obra de Galcerán que más tiempo lleva en cartel (más de 250.000 espectadores), Burundanga. No sé con qué elenco se estará haciendo ahora, pero da igual, todo el mundo sale encantado.

burundanga

Lo más reciente que hemos visto de él, aquí en Soria, fue la adaptación al teatro que hizo de la peli argentina Conversaciones con mamá, aquella de María Galiana y Juan Echanove.

Por cierto, el 14 de mayo, en La Audiencia, de nuevo, veremos otro trabajo suyo, la adaptación teatral de El nombre, con Amparo Larrañaga, Antonio Molero, Jordi Boch y Kira Miró.

El nombre

–   porque el elenco de la obra promete. María Barranco es una actriz solvente, resuelve sus papeles casi sin despeinarse de forma muy natural. Creo que la última vez que la vimos en La Audiencia fue en 2011 haciendo  Tócala otra vez, Sam. La otra actriz de esta obra es Carmen Gutiérrez, que sustituye a Aurora Sánchez (cómo me gusta esta mujer en teatro, véase Arizona o Tres) y que debe de salir en series de la tele (ya sabéis que no me da el tiempo para estas), aunque a Vicente Romero sí que lo descubrí en la miniserie Padre Coraje y me dejó impactado con su papelón; desde entonces, me atrae mirarlo actuar, aunque creo que no se prodiga encima de las tablas. Con Francesc Albiol me quiero quitar la espina de no haberlo visto en Fuga, otra obra de Jordi Galcerán la cual me perdí. ¡Si es que no se puede ver todo!

Cancún

–   porque el  tema es de los que me gustan como si me fuera a pasar a mí. Por lo que sea, algo hace que toda tu vida cambie y tú seas consciente de ello cual Phil, el hombre del tiempo, de Atrapado en el tiempo. Mi destino, el lunes, me hizo ver Coherence de James Ward Byrkit. Y este jueves, Cancún. Ambas situaciones de personalidades duplicadas o duales y con una puesta en escena puramente teatral. ¿Mi otro yo se enterará de lo que aquí quiero decir? No sé si me expreso.

CoherenceEx Machina

 –   porque el teatro casi se va a llenar. Cuando voy al cine, prefiero ver las pelis con poca gente, por ejemplo, Ex Machina de Alex Garland (otros tres y yo) el martes pasado en Los Lara. Pero en el teatro se agradece una platea llena de público que reconozca con sus aplausos el trabajo de los actores (¡qué poca gente hubo viendo a la Concha Velasco del siglo XXI, Silvia Marsó en El zoo de cristal el otro día!). Este jueves a eso van a contribuir los trabajadores técnicos del CEAS «Campo de Gómara», que se traen a 65 personas de Cihuela, Deza, Carabantes, Almazul, Gómara, Torrubia y Almenar, incluidas parejas. Habrá que ver lo que dicen esos matrimonios en el autobús de vuelta sobre «unas vacaciones en Cancún«. Ojalá se lo pasen estupendamente y repitan muchas veces al igual que lo han hecho en otras ocasiones los «teatreros» de las Residencias del Grupo Latorre. Bravo por iniciativas como estas.

mar ceas

Por cierto, nadie me hace caso y siguen sin venderse a porrillo las entradas para Distancia siete minutos, el jueves 26 de marzo, a las 20,30 horas, por 15€ (7,5€ con descuento), de Diego Lorca y Pako Merino. Dejo aquí un vídeo de dos minutos con la opinión de algunos espectadores, aunque es mejor que me hagáis caso, no lo veáis y vayáis. No os arrepentiréis, como en las obras del Galcerán.

Distancia siete minutos

Además, ya no hay entradas para ver el viernes 13 de marzo a Faemino y Cansado. Quien se haya quedado con ganas, que ese dinero lo utilice en ver Distancia siete minutos, los Faemino y Cansado del siglo XXI e incluso sobra para unas cañas. La obra da para comentar mucho después.

 

 

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