Cima 15 de 45. Teruel. Peñarroya. 2.028 metros. 7-2-2015

Hemos tenido mucha suerte con el día que hemos elegido para subir al pico más alto de Teruel, el Peñarroya. Dentro de unos meses, sin nieve, habríamos tenido la sensación de que habíamos hecho un largo viaje para un paseo demasiado breve. Hoy no ha sido así. El viaje desde Soria ha sido igualmente largo, pero la ruta que hemos completado, de diez kilómetros y no mucho desnivel, ha sido preciosa gracias a las abundantes nevadas de los últimos días.

Estas son las ocho personas que me han acompañado en la cima con la cual completo un tercio del proyecto: Alfonso, Carlos, Cristina, Félix, Jesús, José Vicente, Toño y Víctor. Hemos madrugado bastante, lo cual ha terminado revelándose como un gran acierto. A las seis estábamos todos en el Oasis. Tras una parada en Daroca y otra un poco más adelante para echar gasolina, hemos llegado a la estación de esquí de Valdelinares casi cinco horas después de salir.

Para subir el Peñarroya se puede incluso acercar un poco más el coche… si se va en verano. Hoy, con la nieve, habría sido muy difícil aparcar en un lugar que no estuviera habilitado para ello. Además, queríamos que la caminata tuviera más o menos tres horas de duración. Ya había bastantes coches en la estación, pero nada que ver con lo que hemos encontrado a la vuelta.

Andar por la misma estación

A las 11.15 hemos empezado a andar. El tramo inicial es compartido con una pista de escasa dificultad, poco menos que llana. A los diez minutos se deja de compartir terreno con la estación de esquí, pero se sigue andando por el mismo camino hasta llegar a la carretera que baja a Valdelinares. Ayer llamé y estaba cerrada, así que habrán aprovechado el fin de semana y la mejora de las condiciones para abrirla.

Como muy bien nos ha explicado un chaval en la estación, al otro lado de la carretera hay un gran montón de grava. A su lado, después de cruzar la carretera y girar unos metros a la derecha, sale una pista que debe de ser transitable por vehículos, pero que hoy estaba completamente tapada por nieve. De hecho, algunos de nosotros se han traído las raquetas y no les han venido nada mal.

La mañana estaba fresca. En la estación de esquí marcaba -9 grados. Afortunadamente, apenas hacía viento y, yendo bien abrigados como íbamos, no hemos pasado mucho frío. El avance por esta pista es tranquilo, tranquilidad rota únicamente por los ventisqueros que la tapaban. Tampoco se tarda en encontrar un poste que delimita un cruce de cuatro caminos, en el Collado de la Imagen.

Empieza el desnivel

Está bien ese poste para saber que tenemos que seguir casi de frente. Ahora sí hay que ir salvando algo de desnivel, siempre muy asequible. Algo no hemos hecho del todo bien, porque ha habido un momento en el que nos íbamos alejando de la gran torre de unos diez metros que corona la cima del Peñarroya. Debido a la niebla, no la podíamos ver en ningún momento.

Como sabíamos que muy lejos no estaba, hemos abandonado el camino y nos hemos puesto a ascender entre los pinos. La nieve nos cubría a veces hasta la cintura, así que hemos hecho bien de ejercicio. Si mis palabras no son convincentes, ojalá sí lo sean las fotografías.

Al cabo del rato, y tras otro pequeño despiste, nos hemos dado cuenta de que estábamos en el buen camino. Hay un hito de piedra, recuerdo de la Guerra Civil, que marca el camino de entrada hacia esa torre ya citada, hacia los 2.028 metros que tiene el Peñarroya… contando los diez metros de esa construcción humana.

Nada de subir hasta arriba

Hemos subido al primer rellano de la torre, pero subir hasta arriba es una imprudencia total en verano y una locura absoluta en invierno. Nadie se lo ha planteado. Hemos hecho las fotos de cumbre en ese rellano, hemos almorzado un poquito y, cuando empezábamos a sentirnos fríos, hemos emprendido el camino de regreso.

Esta vez ha sido más rápido, ya sin despistes, atrochando entre los pinos y abriendo nuevamente huella, hasta reencontrar la que habíamos abierto antes. Desde ahí, a desandar lo andado. Como decía al principio, la estación de esquí ahora sí que estaba completamente abarrotada. Nosotros hemos tenido un disfrute diferente de la nieve, pero también muy grande.

Cambiados y montados en el coche, nos hemos dirigido hasta Teruel capital. Allí hemos comido los nueve, en el Palacio de Exposiciones y Congresos que hay entre Dinópolis y el Pabellón de Los Planos. Unos nos hemos quedado a pasar el fin de semana en la ciudad de los Amantes. Otros han regresado a Soria. Ya estamos pensando en cómo vamos a empezar a completar los dos tercios que faltan del proyecto.

Ver ruta en Wikiloc

Punto de salida: La estación de esquí de Valdelinares. Más fácil, imposible.

Distancia: A mí me han salido diez kilómetros clavados.

Desnivel: Muy poco, pues se sale de casi 1.900 metros y se llega a poco más de 2.000.

Cuánto se tarda: Hemos tardado unas dos horas en subir y poco más de una hora en bajar. Tres horas y pico, con varias paradas de escasa duración.

Explícame cómo se sube sin literatura: Aparcas en la estación de esquí de Valdelinares. Preguntas a alguien que trabaje allí. Te mandará que busques un telesilla y que sigas esa pista de esquí, casi llana. Sales de la estación hasta encontrarte la carretera. Cruzas y caminas unos metros a la derecha, antes de coger otra pista. Llegas a un cruce de cuatro caminos. Viene indicado: “Peñarroya”. Subes y lo encontrarás. Lo vas dejando a la izquierda.

La canción de Fernando:

Un comentario sobre “Cima 15 de 45. Teruel. Peñarroya. 2.028 metros. 7-2-2015”

  1. Muchas gracias por compartir la ruta y vuestra experiencia en la provincia de Teruel. Dar a conocer los encantos de nuestra geografía y promocionarlos va a ser fundamental para que el turismo de interior nos permita volver a despegar.
    Saludos!

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