Cima 28 de 45. Madrid y Segovia. Peñalara. 2.428 metros. 11-10-2016

De las 45 cimas que conforman el reto que da título a este blog, la de hoy es una de las que más ilusión me ha hecho y me hará. En primer lugar, porque es la montaña más alta de mi provincia, de Madrid, igual que lo es de la vecina Segovia. Y en segundo lugar, porque la he hecho con Alfonso, con quien ya pateábamos estas montañas de la Sierra madrileña hace más de veinte años, aunque yo nunca subí al Peñalara hasta hace unas horas.

Como no me he cansado de repetir a lo largo de este blog, el objetivo del mismo no es abrir vías nuevas, ni subir por las rutas más largas o más espectaculares. De hecho, en la mayoría de los casos intento subir por la vía canónica, por lo que en montañismo suele denominarse la ‘ruta normal’.

En la cima
En la cima

Sucede que eso mismo es lo que hemos hecho hoy en el Peñalara. ¿Qué pasa entonces? Que ascender a una imponente montaña de más de 2.400 metros de altitud se convierte en poco más que un paseo con pendiente, cuando en invierno, y siguiendo otras rutas, puede ser una verdadera odisea subir a esta cima del Sistema Central, desde donde se divisan unas espectaculares vistas de la gran llanura castellana, con Segovia en primera plana.

Yo estoy de vacaciones pero Alfonso trabajaba por la mañana. Como hoy es casi viernes (mañana es festivo, 12 de octubre), ha podido organizarse para salir de Madrid a las 12.30. Él llevaba embutido y yo agua, solo necesitábamos comprar algo de pan para repetir las clásicas excursiones montañeras en las que no hace falta más nada.

Más gente de la esperada

Hemos pasado el Puerto de Navacerrada, donde nos ha sorprendido el gran número de coches que había, y hemos llegado poco después al Puerto de Cotos. De nuevo nos ha extrañado que un martes de octubre hubiera más coches y más personas de las que esperábamos, aunque muy lejos de cualquier tipo de masificación.

La subida clásica es, por tanto, desde el Puerto de Cotos. Hoy el día estaba espléndido de sol, con un poco de viento en cuanto hemos llegado a la cresta. La subida que hemos elegido es la más directa, el llamado sendero RV2. No tiene pérdida ninguna en días como hoy. Hemos dejado atrás la Venta de Marcelino y el Centro de Visitantes por una fuerte subida, la de las clásicas zetas.

El refugio Zabala
El refugio Zabala

A la derecha hemos dejado dos senderos. Primero, el que va directamente a la Laguna de Peñalara. Segundo, el que va al refugio Zabala y, si se desea, desde ahí también a las lagunas de Peñalara, los Claveles, los Pájaros…

Hemos seguido hacia arriba por las zetas, hasta llegar al cresterío. Con un día como el de hoy hemos podido disfrutar, ya lo he dicho, de una amplísima visión. No hay más misterio. Al llegar al cordal cimero, hay que girar a la derecha. Aparte de que es casi obvio, viene marcado. Y, por si fuera poco, nos hemos encontrado varios grupos de personas que ya iban bajando de la cumbre.

Otro paseo nos ha dejado a nosotros dos en ella. Hacía viento fresco, pero no se estaba mal del todo. Hemos hecho las tradicionales fotos de cima, tanto de nosotros como de algunos elementos de la misma, y hemos reemprendido el regreso.

Posible ruta circular

Hemos vuelto por el mismo camino de la ida. Yo recomienzo hacer la ruta circular, siguiendo un poco en línea recta, para bajar a la derecha y regresar por las lagunas que he citado antes. Otra buena opción es utilizar más de un coche o un autobús y bajarse hasta La Granja de San Ildefonso, para disfrutar después de un paseo por su palacio y sus jardines.

Eso, para nosotros, será otro día. Hoy hemos tenido más que suficiente con disfrutar de un gran día en el monte madrileño para celebrar que ya hemos superado la barrera de los tres quintos de este proyecto.

Punto de salida: Puerto de Cotos.

Distancia: Unos diez u once kilómetros.

Desnivel: Cotos está a 1.830 metros y el pico, a 2.428. No se pierde altura en ningún momento del ascenso, así que, si la calculadora no engaña, 600 metros casi clavados.

Cuánto se tarda: Hemos ido más rápido que lento, aprovechando que no llevábamos mucho equipaje. Hemos subido en hora y cuarto y bajado en alrededor de una hora. Contando el tiempo de la cumbre, la caminata no ha llegado a las dos horas y media.

Explícame cómo se sube sin literatura: Aparcas en Cotos. Es muy fácil. Subes las zetas que dejan a los lados el Centro de Visitantes y el Club de Montaña Peñalara. Cuando terminas las zetas, sigues la cresta girando a la derecha y llegas a la cima en un rato.

La canción de Fernando (Segovia):

La canción de Fernando (Madrid):

Cima 27 de 45. Las Palmas. Pico de las Nieves. 1.957 metros. 8-10-2016

No sé de dónde copié el listado inicial de las cimas más altas de cada provincia. En ese listado, aparecía el Pico de las Nieves como el pico más elevado de la provincia de Las Palmas. ¿Por qué se ha considerado así tanto tiempo? Está claro que no lo es. Justo al lado, a unos 300 o 400 metros, hay una gran roca llamada el Morrón de la Agujereada. No hay que ser geógrafo para ver que es más alta.

¿Qué le sucede? Que subirlo no es fácil. En internet se encuentran personas que hablan de la conveniencia de cuerdas para ascenderlo, pero también hay otras que muestran unas rutas alternativas, rodeándolo, sin ocultar que son necesarias ciertas trepadas (fáciles) con bastante patio antes de llegar a la cima.

Ganas de conocerlo

Después de todo lo que había leído sobre el Morrón de la Agujereada, tenía ganas de conocerlo. Impresiona. Es un perfecto ejemplo de lo que hemos visto durante todo el día de hoy en Gran Canaria: verticalidad y piedras, increíblemente bonito. Se ve al lado del Pico de las Nieves, al que se puede llegar en coche y en el que hay cientos de personas disfrutando de las vistas. Nadie se plantea subir al Morrón.

Le hemos preguntado al del puesto de bebidas y comidas que hay justo en el Pico de las Nieves. Nos ha dicho el camino, reconociendo que él nunca se ha planteado subir pero también que ve de vez en cuando ve a personas que lo hacen, sin cuerdas.

La cima más controvertida

Esta cima de Gran Canaria es la más controvertida de este reto de las más altas de España.

En sentido estricto, no debería concedérmela. Volví al Lobo, volví al Aitxuri y volveré al Calvitero. A este Morrón de la Agujereada, también volveré cuando sea. Pero después de haber venido hasta Gran Canaria, después de haber subido en coche hasta el Pico de las Nieves y después de haber indagado por las paredes bajas del Morrón, he decidido apuntármelo.

En días previos contacté con alguien para que nos acompañara. Nos dijeron (gente montañera y acostumbrada a las trepadas) que buscando los pasos no era difícil, pero que justo hoy no podían acompañarnos.

De los cinco que hemos venido (los cuatro del Teide de ayer y Óscar), no todos teníamos intención de husmear esa posible vereda de ascenso. Aunque está al lado, nos han advertido de que podía ser casi una hora de ida y vuelta. Nos ha parecido preferible no intentarlo, pero sí darnos un paseo por abajo, riesgo nulo, hasta la Agujereada en sí y, después, hasta la Ventana del Roque Nublo, con unas vistas muy bonitas de esta montaña y del Teide.

El Morrón tiene apenas seis o siete metros más que el Pico de las Nieves (1.950-1.956). De momento, mantengo el plan inicial del blog, pero algún día lo cambiaré. Igual que sucedió en Badajoz y en Pontevedra (también es posible en Tarragona, pero ahí subimos por una vía pedestre), consideraré que hemos subido hasta arriba en coche.

Me quedo con la impresión que da ver ese Morrón de la Agujereada desde tan cerca, y con la sensación de que no pasará mucho tiempo hasta que alguien marque una ruta de subida relativamente asequible, siempre dentro de la prudencia que la gran roca impone.



La canción de Fernando:

Cima 26 de 45. Tenerife. Teide. 3.718 metros. 7-10-2016

Para subir a la montaña más alta de España hemos elegido el camino más auténtico: salir del mar y terminar en los 3.718 metros del Teide. Cuando arranqué este proyecto, dije que el Teide me gustaría subirlo así, y lo hemos conseguido con tres clásicos compañeros de estas cimas: Cristina, Luis Ángel y Sergio.

Hoy viernes hemos culminado la larga caminata que comenzamos ayer. Empiezo contando lo que hemos hecho hoy, aunque lo que tiene más enjundia es lo de ayer.

Habíamos planificado levantarnos a las 6.00 para empezar a andar a las 6.30, pero desde las 5.00 o antes ya estaba todo el mundo moviéndose por nuestra habitación. El del refugio nos había recomendado empezar a andar a las 5.30, pero el amanecer no era hasta las 8.00.

En la cima del Teide
En la cima del Teide

Finalmente, nuestros primeros pasos se han dado a las 6.18, y alrededor de una hora y diez minutos después estábamos junto a nuestros compañeros de refugio en las afiladas piedras que forman la cima de la isla de Tenerife, de las islas Canarias y de España.

Eso es lo que manda la tradición: subir a ver el amanecer en el Teide. Pero lo más bonito no es mirar hacia el Este, por donde ha empezado a elevarse nuestra estrella más cercana minutos antes de las 8.00.

La sombra del Teide

Lo bonito es mirar hacia el Oeste, donde esa misma estrella alumbra la montaña formando una sombra que es un triángulo perfecto sobre el mar de nubes que casi siempre cubre la isla.

Del refugio de Altavista (3.260) al Teide (3.718) es una subida casi continua salvo un tramo bastante llano y con alguna pendiente de bajada cerca del teleférico. Desde el teleférico hasta la cima hay poco más de 600 metros que salvan una fuerte pendiente, ya sin descansos. No hay ninguna posible pérdida entre refugio y cumbre porque es todo un camino flanqueado por piedras y del que ni siquiera está permitido salirse por la legislación del Parque Nacional de las Cañadas del Teide.

La larga caminata de ayer

Pero como decía al principio, lo de esta mañana ha sido simplemente la culminación de la gran marcha que hicimos ayer.

El resumen es fácil: salimos a las 7.20 de la playa del Socorro y llegamos a las 16.40 al refugio de Altavista, después de una caminata de casi 24 kilómetros y de 3.300 metros de desnivel. ¿Cómo se salva tanto desnivel?

Empezamos a andar en la playa del Socorro
Empezamos a andar en la playa del Socorro

También es fácil resumirlo: 2.000 metros sin descansos hasta los riscos de la Fortaleza, una ligera bajada y una caminata casi llana de alrededor de una hora por las Cañada del Teide, y otro escalón de 1.400 metros, de los cuales los últimos se hacen bastante duros por el cansancio acumulado, por la altitud a la que ya estamos y por la fuerte y continuada pendiente.

Este tramo final es el que tiene que hacer todo el mundo que sube al refugio. Es el sendero de la Rambleta, que sale desde el final de la pista de Montaña Blanca. Desde allí hasta el refugio de Altavista son apenas 2,5 kilómetros, que nos han llevado alrededor de hora y media por los condicionantes recién expuestos.

¿Y cómo han sido entonces los 21,5 kilómetros anteriores? La ruta es preciosa. ¿Habrá en España algún lugar en el que, en tan poca distancia, se puedan ver cosas tan diferentes? Esas cosas son la playa, unos bonitos pueblos en la parte inicial del recorrido, unas sendas estrechas que atraviesan la vegetación tropical típica del norte de la isla, un terreno de pinar y, a partir de esos 2.000 metros, el paisaje lunático al que siempre recuerdan los terrenos volcánicos.

Empezamos a andar

A las 7.20, en la playa del Socorro, todavía era de noche, pero no fue necesario encender los frontales. Se sube por la carretera, se pasa por debajo de un puente y se sale a la autovía. Aunque solo son cien metros, ahí sí pusimos los frontales para que nos vieran los numerosos coches que venían de frente.

Pasados esos cien metros, se gira a la izquierda y comienza la subida salvaje. La ventaja es que al principio todavía se está fresco, y en la primera hora salvamos unos 500 metros de desnivel. Además, en casi todos los pueblos veíamos a alguien que nos ‘animaba’ por lo poco que nos quedaba hasta nuestro objetivo o que nos indicaba algún recorrido recomendado.

Nota importante: Aunque esta ruta entre la playa del Socorro y la cima del Teide es moderadamente habitual (y más que lo será), no está marcada en todo su comienzo. Hay muchas calles, muchas pistas que se bifurcan, muchos caminos que parecen posibles atajos… No merece la pena hacer esta ruta sin un track descargado. Sin él, es posible que hubiéramos tardado mucho más. Creo que no pasará mucho tiempo hasta que esta ruta (0-4-0 la llaman) esté marcada en su totalidad, como pasa desde que se entra en el Parque Nacional.

Hacia el Teide
Hacia el Teide

Íbamos haciendo breves paradas para beber y comer algo, pero la primera parada auténtica fue a las cuatro horas y media, casi a las 12.00 de la mañana. Por suerte, en todo este tramo inicial nos ha hecho una temperatura buenísima para andar. Quitarnos las mochilas, comer y beber bien y sentarnos 20 minutos en unos troncos nos dio las fuerzas necesarias para lo que nos quedaba de marcha: la mitad.

Hasta entonces, desde que abandonamos los pueblos, no vimos a nadie, solo escuchamos las voces de un pastor. Poco después, ya metidos en el Parque Nacional, nos fuimos encontrando gente, empezando por unos trabajadores de Tragsa haciendo algunas mejoras en el camino.

En el sector inicial de las Cañadas también nos encontramos con algunos turistas paseando, pero muy pocos. En Montaña Blanca hicimos la segunda y última parada larga de la ruta, a las siete horas. Estuvimos hablando un buen rato con dos hermanos jóvenes, cazadores. Llevaban una docena de perros y un hurón.

El encuentro con los cazadores

Estaban contentos con su jornada: habían cazado nueve conejos y habían matado dos gatos salvajes. Uno de los conejos estaba vivo, pero se lo llevaban a casa para soltarlo cuando terminara la época de caza y que se reprodujera. En el Parque Nacional también se cazan perdices y muflones, aunque de esta última especie no es ahora la época.

Tras la conversación con los pastores seguimos hasta el final esta pista de Montaña Blanca. Cuando la terminamos, como he dicho, se abandona la suave pendiente para empezar el empinadísimo sendero 7, esos dos kilómetros y medio que tan largos se hacen. Afortunadamente, después de una de las zetas, y casi sin aviso, se ve una de las antenas del refugio e, inmediatamente después, el refugio en sí.

Mientras Luis Ángel se fue a inspeccionar otro poco hacia arriba, nosotros nos quedamos esperando a que abrieran la cocina y los baños (17.00), dos horas antes del reparto de las habitaciones.

Después de algunas conversaciones con los pocos españoles con los que compartimos techo, cenamos alrededor de las 20.00 horas, y poco después de las 21.00 ya estábamos empezando a acostarnos. Normal, por tanto, que a las 5.00 ya no tuviéramos muchas ganas de dormir, antes de afrontar esta jornada de hoy en la que hemos conseguido tachar la vigésima sexta cima, nada menos que el Teide.

Punto de salida: Playa del Socorro, al norte de la isla de Tenerife.

Distancia: 24 kilómetros ayer, poco más de dos hoy.

Desnivel: 3.718 metros hay entre el mar y el Teide. Ayer hicimos 3.260 y hoy el resto. Ayer tuvimos un tramo de descenso que no llegaría a cien metros.

Cuánto se tarda: Ayer, algo más de nueve horas y cuarto. Hoy, una hora y diez minutos. Respecto a lo de ayer, la variación puede ser grande por arriba o por abajo.

Explícame cómo se sube sin literatura: Coge un track y síguelo. Ahora en serio, no es fácil explicar sobre todo el inicio por la gran cantidad de cruces que hay. Del Socorro se sube por su carretera, se llega a la autovía, se anda en sentido contrario a los coches cien metros y se coge un desvío a la izquierda. Y desde ahí, realmente, tampoco hay mucha pérdida: subir, subir y subir. Si en una bifurcación ambos caminos van hacia arriba, seguramente se junten luego: lo mejor es coger el más empinado. Tras el breve tramo de descenso de los Riscos de la Fortaleza, más que girar a la derecha, conviene seguir de frente para ir hacia Montaña Blanca. La mole del Teide es tan inmensa y puede verse desde tantos sitios que es fácil saber por dónde es necesario dirigirse a ella.

La canción de Fernando: