Cima 22 de 45. Valencia. Cerro Calderón. 1.837 metros. 23-1-2016

La vigésima segunda ha sido de las más curiosas de las 45 cimas que tenemos que completar según este proyecto. La planificamos hace diez días, a ver si salía, y al final hemos ascendido 18 personas al punto más alto de la provincia de Valencia. Hemos salido cuatro personas desde Madrid, cinco desde Soria y las nueve restantes desde la ciudad de Valencia. Estos hemos sido: Alfredo, Ángel, César (1), César (2), Cristina, Dimi, Goyo, Jesús, José, José Luis, José Vicente, Mari, Mario, Miriam, Montse, Sergio, Víctor y Yamil.

Los tres grupos nos habíamos citado a las 10.00 de la mañana en La Puebla de San Miguel, en el enclave del Rincón de Ademuz, así que casi puede considerarse un éxito que nos hayamos encontrado a las 10.40 y que a las 11.00 horas hayamos empezado a andar. La Puebla de San Miguel es el municipio más alto de la Comunidad Valenciana.

Una ruta circular

Al ser tantas personas, unos habíamos ido delegando en otros la responsabilidad de liderar la ruta, así que no teníamos del todo claro lo que íbamos a hacer. Nuestra idea era completar una ruta circular, subiendo por un barranco y bajando por las pistas.

Esa ruta comenzaba justo a la ermita de San Roque, a 200 metros de La Puebla de San Miguel. Poco después de la ermita hay un campo de almendros y, justo detrás de ese campo, un par de barrancos. Hemos seguido el de la derecha, el más estrecho de los dos, según los ‘tracks’ que manejábamos.

El barranco es bien bonito y no tiene pérdida. Hay maleza y el terreno es irregular, pero el avance no es especialmente complicado… hasta que de repente, sin aviso previo, tres o cuatro grandes rocas de imponente tamaño se nos han aparecido en mitad del barranco, taponando completamente el camino.

Los 18, en la cima
Los 18, en la cima

Rodearlas no era fácil por lo resbaladizo del terreno lateral. Volver para atrás no apetecía porque ya llevábamos una hora de marcha. Hemos calculado nuestras fuerzas y habilidades y hemos comprendido que era posible sortear a pulso ese primer obstáculo que nos presentaba el barranco.

Lo hemos pasado los 18. Apenas unos metros después, otras rocas taponaban el camino. Aunque esta vez salvarlas era ligeramente más sencillo, hemos comprendido que esta ruta no podía ser la normal para subir a un pico en España. Efectivamente, alguno de nuestros dispositivos móviles había perdido la conexión del GPS, y no hemos visto que deberíamos haber abandonado antes el barranco, girando a la izquierda.

Cambio de barranco

Ya era tarde. Varios de nosotros hemos sorteado este segundo obstáculo rocoso y varios de los demás lo hemos rodeado por la izquierda. Hemos estado bastante rato decidiendo qué hacíamos, hasta que nos hemos dado cuenta de que podíamos juntarnos unos y otros un poco más arriba.

Mirando nuestros móviles, hemos visto que había que coger un barranco paralelo al primero, también bonito aunque no tan encajonado y espectacular. Pero ya estábamos tranquilos, ya sabíamos que íbamos bien.

Hay que seguir subiendo este barranco, hasta que en un momento se abandona de nuevo por la izquierda. Lo agreste del comienzo del trayecto se suaviza en el tramo final, ya cerca de la cima. El terreno que se pisa es incómodo, pero apenas hay desnivel: ya lo habíamos salvado en los dos tramos de barrancos.

En poco más de media hora desde este segundo abandono del barranco, sin contar paradas, hemos llegado al techo de la Comunidad Valenciana. En enero, a más de 1.800 metros, lo esperable habría sido hacernos la foto de cima y haber bajado corriendo para escapar del frío o del aire. Hoy ha sido al contrario: se estaba en la cima como en casa, así que hemos estado poco menos de una hora comiendo los bocadillos y haciendo las inevitables fotografías de cumbre. Algunos del grupo estaban en manga corta y, de verdad, sin forzar. Este invierno todavía no ha nevado aquí.

Llegando a Puebla de San Miguel
Llegando a Puebla de San Miguel

El descenso ha sido por otro camino. La primera parte coincide con la última de la subida, hasta que se llega a una pista por la que pueden subir los coches. Tampoco es enteramente recomendable seguirla porque se da demasiada vuelta, así que lo mejor es fiarse de rutas anteriores subidas en internet, como hemos hecho nosotros, que van encontrando atajos.

Estábamos entrando de nuevo en La Puebla de San Miguel casi a las 18.00, siete horas después de haber comenzado nuestro camino. El hecho de ser 18 personas, la pérdida del inicio y el buen tiempo que nos ha entretenido en la cima han sido los causantes de que hayamos estado tanto rato en los montes más altos de la provincia de Valencia y de la Comunidad Valenciana. Si no fuera porque caía la noche, habríamos aguantado otras tantas horas más.

Punto de salida: La Puebla de San Miguel.

Distancia: Al final hemos andado casi 18 kilómetros.

Desnivel: Nuestros móviles dicen que 1.800 metros acumulados, de los 1.100 de La Puebla de San Miguel a los más de 1.800 de la cima… además de las subidas y bajadas de un barranco a otro.

Cuánto se tarda: Hoy hemos estado siete horas en el monte por las circunstancias que ya he explicado, a las que hay que añadir alguna pérdida de material no recuperado. Se puede hacer en bastante menos.

Explícame cómo se sube sin literatura: Hoy no es tan fácil por el pequeño lío que nos hemos hecho con los barrancos iniciales. Básicamente, bajas de La Puebla de San Miguel a la ermita de San Roque por la carretera, 200 metros. De ahí salen dos barrancos. Hemos cogido el de la derecha y hemos terminado por el de la izquierda. Bien arriba, se sale nuevamente por la izquierda y, entre sabinas y en un ascenso suave, se termina llegando al Calderón.

La canción de Fernando: