Es difícil explicar con palabras lo que vivimos y sentimos el pasado domingo en la tarde del Catapán.

El día comenzó temprano, nos reunimos en el local gran parte de los colaboradores para cortar y preparar el pan, el queso y el bacalao. El vino ya nos lo habían suministrado días antes y lo teníamos listo para que saliera bien fresquito en las botas.

Tras acabar las tareas comimos todos juntos en el local, había nervios pero mucha alegría por vivir juntos y en la Cuadrilla de la Mayor la tarde del Catapán. Aprovechamos, antes de que todo empezara, para felicitar a nuestras madres por su día, con unos ramos de flores y agradeciéndoles su incondicional apoyo y cariño.

La tarde era calurosa y se acercaban, muy poco a poco, las seis de la tarde, hora en la que los Jurados y la Cuadrilla salientes ceden la Virgen, el bastón de mando y el libro de Cuadrilla a los Jurados entrantes.

Fue muy bonito ver como llegaba la Virgen portada por los cuatros de 2016 entre aplausos de la Cuadrilla, amigos y todo el público asistente.

La asamblea vecinal comenzó con un emocionado discurso de Luis (Jurado de La Mayor 2016) y prosiguió su secretario con la lectura del acta del sábado Agés. También como es tradición nos intercambiamos los correspondientes ramos de flores entre Juradas y unos regalos. Tras agradecer a Luis y Marisa su colaboración y ayuda, llegó el momento deseado donde Luis nos cedió el libro de Cuadrilla, historia viva de los sanjuanes, y cedió a Carlos el bastón de Jurado. ¡Qué orgullo! ¡Oficialmente, somos Jurados! El acto finalizó al grito de ¡que suene la música, que corra la bota y dé comienzo el Catapán!

Asamblea del Catapán.

El Libro de Cuadrilla y el bastón de mando.

¡Somos Jurados!

Tras ello todo fueron abrazos, besos y felicitaciones de amigos, vecinos, sorianos y sanjuaneros. Emoción a flor de piel por parte de todos. ¡Qué momento tan especial! Fue increíble cómo estaba la plaza, abarrotada, cómo trabajaban y repartían “felicidad” todos nuestros colaboradores, y cómo sentimos el cariño de todo el barrio que se acercó a disfrutar este momento con nosotros. La tarde estuvo amenizada por la Charanga El Ruedas, ¡qué bien sonabais! El sol se iba poniendo, pero en la plaza de la Cuadrilla de la Mayor se notaba que no nos queríamos ir a casa; cerca de las diez de la noche nos subimos al “tablao” a cantar las últimas sanjuaneras y repartir los últimos tragos de vino de una tarde, increíble e inolvidable para nosotros.

La plaza de la Cuadrilla abarrotada.

Disfrutando de la música y del apoyo de los vecinos y amigos.

Gracias a todos los que vinisteis a vernos y compartisteis un ratito con nosotros en nuestra Cuadrilla. ¡Fue una tarde muy especial!