El fraude deja sin premio a Giovanni Troilo

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Una de las fotos de 'Ciudad negra - El corazón oscuro de Europa'.

  Hace unos días, el prestigioso certamen de fotoperiodismo World Press Photo retiró el premio a Giovanni Troilo después de declararlo ganador en 2015 y tras haberse descubierto fraude en su serie 'Ciudad negra - El corazón oscuro de Europa', que retrata la localidad belga de Charleroi. El problema ha estado en que una de las fotos que componen el trabajo no había sido tomada en Charleroi sino en Molenbeek, un suburbio de Bruselas, y el jurado del certamen lo consideró motivo suficiente para descalificar toda la serie. En la foto en cuestión se veía el taller de un pintor trabajando con unos modelos desnudos.
La imagen que le costó a Troilo el premio de World Press Photo.

La imagen que le costó a Troilo el premio de World Press Photo.

El reportaje ya estaba generando tensiones antes de que fuera penalizado, ya que el alcalde de Charleroi, Paul Magnette, llevaba días protestando por la imagen, según él manupilada, que se estaba dando de la ciudad, que aparece como oscura, semiabandonada y peligrosa. "No soy experto en fotografía, pero sé reconocer el mal periodismo cuando lo veo", dice Magnette en una carta enviada a la organización del concurso, en la que afirma que todas las fotos tienen un grado de manipulación o descontextualización. Finalmente, después de que el propio Troilo confirmara que la fotografía cuestionada no se había tomado en dicha ciudad se le retiró el premio, que fue concedido a Giulio Di Sturco por su trabajo Chollywood, sobre el rodaje de una serie de televisión en China. Los fraudes son cada vez más frecuentes en los concursos y certámenes, aunque la mayoría de ellos son producto de la manipulación digital. En 2014 la revista British Journal Of Photography publicó un artículo en el que aseguraba que el 8% de las fotografías que llegaban a la fase final de World Press Photo quedaban fuera de concurso por irregularidades diversas, voluntarias o no.

La fotografía de Paul Hansen, ganadora de WPP 2013, que se salvó de la descalificación pero motivó el cambio de las bases del concurso.

Uno de los casos más recientes, aunque no se llegó a la descalificación, fue el de la fotografía de Paul Hansen en la que unos hombres transportan los cadáveres de varios niños por una calle de Gaza. En ese caso se descubrió que se habían montado varios fotogramas para intensificar el dramatismo y después de dar muchas vueltas sobre el tema el jurado decidió darla por válida pero se corrigieron las bases para prohibir expresamente este tipo de prácticas y otras por el estilo. Lo que está claro que la manipulación digital fuera de los límites de la corrección cromática, de contraste y de otros valores de "armonía" modifican el contenido de la imagen y la inhabilita como documento gráfico o vehículo informativo.  

farizano

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