Destapando la mitología: cómo es en realidad estar en un grupo

Hoy traigo un artículo que, de puro genial, tenía que ser difundido. Todos los méritos para su autor; yo tan sólo lo he traspasado lo más fielmente posible al castellano, fotografías incluídas. La licencia que sí me he tomado es la de aclarar algunos conceptos “territoriales” del sector de la música, que habrá quien considere de culturilla general, pero que en mi modesta opinión el lector no tiene por qué saber. Al igual que las películas, gana bastante en versión original, así que quien se anime tiene el enlace al final.

 

DESTAPANDO LA MITOLOGÍA: COMO ES EN REALIDAD ESTAR EN UN GRUPO.

Por Jonah Bayer. Guitarrista en The Lovekill y United Nations, periodista musical y escritor.

1-Furgo

Ya se sabe que el mundo de la música tiene bastante glamour. Todos los fans, las groupies, los focos brillantes, las firmas de autógrafos, los patrocinadores… parece realmente la cima del estrellato. Sentimos en el alma ser quienes os lo desvelen, pero no es así… y menos aún en 2013. Dado que he tocado en grupos, he trabajado en giras, y me he pasado incontables horas en el camerino buscando el Santo Grial (esto es, un retrete que funcione), considero que sé un par de cosas acerca de cómo es realmente estar en una banda. Es el momento de aplastar vuestros sueños irreales. Mil perdones.

 

LA MAYORÍA DE LOS AMPLIS SON DE PEGA

2-veil

El pasado verano, Jirma Vik, vecina del barrio neoyorquino del Bronx, acaparó titulares en Internet cuanto posteó una foto de los amplificadores del grupo Black Veil Brides tomada desde detrás y que mostraba que las pantallas (las cajas que contienen los altavoces) estaban vacías. Esto es casi tan “polémico” como que grandes estrellas del pop hagan playback o que en los realities de la tele esté todo guionizado. La verdad es que gracias a esas enormes torres de altavoces exteriores llamadas “P.A.’s” (abreviatura de “Pro Audio”), las murallas de amplificadores han quedado relegadas, básicamente, a funciones estéticas o para colgar trapos (esos enormes telones) en ellas. Así que la próxima vez que vayas a ver a tus metaleros favoritos dando caña delante de miles de amplis gigantes, cómo no, DISFRÚTALO, pero que sepas que el guitarrista, probablemente, tendrá enchufada la guitarra a un combo pequeño que está escondido detrás de todas esas mega-torres de mentira.

 

LOS CAMERINOS DAN BASTANTE PENA

3-kiss

Un sueño bastante habitual entre los fans de la música es el de colarse en la zona reservada tras el escenario y disfrutar del equivalente de Gene Simmons de Kiss en una bañera con un montón de modelos y no-sé-cuántas más chorradas de esas que salen en películas como Cero en conducta (título original “Detrot Rock City”). Por desgracia, la realidad es que, a día de hoy, en la mayoría de los camerinos hay unos cuantos tíos hablando por Skype con sus casas, viendo Padre de Familia o, lo que es peor, jugando al World of Warcraft hasta que les arden los ojos. Entonces, ¿hay desenfreno en los camerinos? Claro, hombre: casi siempre son todo tíos, hay un número muy limitado de cervezas y, a no ser que vayan en un autobús, se tienen que pasar la noche conduciendo. ¡Hala, a divertirse!

 

LO DE CAMBIAR DE GUITARRAS ES PARA FARDAR

4-percha

Si eres el guitarrista de Sonic Youth, sí, necesitas catorce guitarras con otras tantas afinaciones distintas para cubrir un concierto de dos horas. No obstante, si tocas un concierto de veinte minutos en el escenario de los donnadies de un festival de Villaporculo de los Tomates, lo más probable es que no te hagan falta. La verdad es que los guitarristas son un colectivo egocéntrico y que, en muchos casos, esos cambios de instrumento responden más a las ganas del instrumentista en cuestión de parecer profesional, dado que las formas generalmente aceptadas de afinar una guitarra tampoco son tantas y con los afinadores digitales se tarda, literalmente, unos segundos en cambiar de una a otra. Pero claro, vuelta a lo mismo, ¿cómo si no van a exhibir esos golpeadores de espejo tan monos?

 

EL GRUPO NO VA A TOCAR LA QUE ESTÁS PIDIENDO

5-mecheros

No hace mucho, mi banda teloneó a Circa Survive en el House of Blues de Atlantic City, y había uno en la primera fila que no dejó de gritar durante todo nuestro concierto “¡¡Iros a tomar por culo y que salgan los Circa!!”. Aunque a mí me pareció de risa, estaba claro que esta persona no entendía que hay unos horarios de actuación determinados y que simplemente no nos vamos a bajar del escenario sólo porque tú estés obsesionado con Anthony Green (el cantante de dicha banda). Del mismo modo, los grupos llevan un “set-list” (repertorio o listado de temas) ya preparado, así que me temo que no les va a dar por tocar esa desconocida cara B que les llevas pidiendo a gritos toda la noche, máxime cuando el propósito de la gira es promocionar el nuevo disco. Pero vamos, que eso no te detenga…

 

ESE CHASCARRILLO IMPROVISADO… ESTÁ PREPARADO

6-chiste

¿No os ha pasado alguna vez que estáis en un concierto y el cantante hace una broma para partirse a propósito de una canción? La razón por la que la mayoría de los solistas saben hacerlas sobre sus propias creaciones y no, por ejemplo, sobre temas de actualidad es porque repiten la misma chorrada todos los días hasta que, básicamente, están leyendo un guión. ¿Esto está mal? No. Incluso los humoristas profesionales tardan un tiempo en sacar material nuevo, pero es que además los grupos pueden estar tocando durante meses del tirón sin un solo descanso. Así que la próxima vez que veas a tus predilectos tocar dos noches seguidas y te cabrées porque ya habías oído esa anécdota sobre una habitación de hotel, imagina que tú tuvieses que aprenderte un nuevo repertorio de chistes completo cada noche mientras te estás pidiendo otra copa.

 

TE ESTAFAN CON LAS CAMISETAS

7-camisetas

¿Verdad que a menudo vas a un concierto y las camisetas valen 20€ o incluso más? Claro, el algodón se ha puesto carísimo (quizá por todo lo que se han gastado en su nueva campaña publicitaria), pero no se puede negar que el precio de esta camiseta está inflado. Un par de cosas a tener en cuenta: si tu grupo favorito va de gira como telonero de otro más exitoso, no les permiten vender su merchandising más barato que el del grupo principal, ya que podría mermar las ventas de éste. Además, si el concierto es en un recinto grande, la organización se queda un porcentaje (variable, según locales) de dichos beneficios. Por último, hoy en día los grupos no sacan pasta con la venta de discos, así que ésta es una de las pocas formas en que les puedes apoyar. Ten eso en cuenta antes de negarte a abrir la cartera.

 

TU MAQUETA VA A IR A LA BASURA

8-rotos

¿Es acaso imposible que el CD que les lanzas al escenario acabe dentro del portátil del bajista esa misma noche? No, por supuesto que no es imposible. Ahora bien, míralo desde su perspectiva y rápidamente te darás cuenta de que esas esferas plateadas parecen más bien discos de instalación del ADSL antes que medios viables para descubrir el “próximo bombazo”. Incluso en el mundo digital, esos impersonales reenvíos de e-mails con la dirección de tu Bandcamp y cero contexto al tipo que les lleva la cuenta de correo, muy probablemente, no vayan fructificar de forma que seáis teloneros en su próxima gira. De todos modos, sigue creando tu arte y contándoselo a la gente, pero lo más importante es forjar vínculos personales. Éstos, al menos, no se pueden lanzar como un frisbee.

 

Artículo original de Jonah Bayer (en inglés)

Un comentario sobre “Destapando la mitología: cómo es en realidad estar en un grupo”

  1. Desde fuera todo parece muy bonito, idealizamos o rechazamos lo que realmente ignoramos, nuestra pequeña y breve empatía la focalizamos en las cosas guays que admiramos o en aquello que detestamos, por lo que necesitamos muchas veces que una persona de dentro nos abra los ojos y nos descubra su mundo tal como es, sin prejucios ni estereotipos. Enhorabuena.

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