Lo importante

Aún con la resaca de las elecciones municipales y autonómicas sin olvidar. Y menos nuestra Diputación. Aún con la borrachera de datos, esa varicela que ha incubado en nuestra provincia con un gran punto rojo en la capital y otros más de diferentes tamaños, aún con todo esto, lo importante para Tardelcuende está por llegar.

Creo que fue el irrepetible Winston Churchill quién suspendió o cambió de fecha un Pleno de la Cámara o una reunión ministerial, algo de poca monta, porque jugaba la selección inglesa.

Señores y señoras hagan juego, el sábado Tardelcuende, su equipo de fútbol, su máximo representante allende nuestro término jugará la final de la Copa Diputación en El Burgo de Osma.

Después de haber eliminado a tres de los cuatro mejores equipos de la liga provincial, siempre en su casa como si el calendario lo hubiera diseñado nuestro peor enemigo, después de haber demostrado que nuestros niños se han hecho hombres y nuestros hombres son como aquellos aguerridos numantinos, después de todo esto…

Tenemos que ganar la copa.

Nuestro máximo respeto al Piqueras.

Nuestro máximo apoyo a nuestros jugadores.

Que se note que somos la mejor afición de la provincia. Y que se note también nuestra deportividad.

Chicos, en los buenos y en los malos momentos, pensar que: “Nunca caminaréis solos”.

De vuelta de San Esteban

Volver de San Esteban viene siendo sinónimo de felicidad. No olvidemos que es patrón de Tardelcuende y además llevaba el nombre de mi padre. El domingo ha vuelto a ocurrir.

Llenamos un autocar grande y mucha gente que vino con sus coches. Una tarde espléndida, en las que lloran los pinos, y un ambiente festivo hacían presagiar un desenlace positivo.

Coincide este partido en las fechas en las que se anuncia una posible huelga de futbolistas. Confieso que me supera. Los futbolistas son seres humanos, sí. Tienen sus derechos, sí. Son trabajadores por cuenta ajena. En cierto modo.

Hay muchos que se montan sus sociedades para no pagar los derechos de imagen y, de paso, escaquear impuestos. Recientemente tenemos jugadores que pasan mucho tiempo entre oficinas de Hacienda y Juzgados.

Pero ¿a qué viene esto?  Ah, sí.

Yo quería hablar del partido de copa contra el San Esteban de Gormaz del pasado domingo. Decididamente con una Arévaka, (cerveza), se me va el santo al cielo.

17.30 horas, calor asfixiante y nuestros jugadores saltan al terreno de juego.

Como era previsible Mario ha sacado del horno su 4-3-3 de referencia, (que también puede ser un 4-1-2-3), para terminar con 4-1-4-1.

Siempre me han hecho gracia los dibujos tácticos, 4-3-3; 4-4-2; 3-4-3; 5-3-2; 4-1-2-3.

¿Qué pasa, se juega con diez? Un respeto para el portero, que en nuestro caso además se hacen respetar.

Todas las tácticas dependen de la generosidad en el esfuerzo de todos los componentes para ayudarse, tapar huecos, hacer coberturas y sacrificarse al máximo persiguiendo el mismo fin. Como en la vida misma.

Este es un equipo donde desde el inefable presidente Mariano hasta el último seguidor somos piña, pero piña enorme, piña con un piñón selecto.

Potro, Dani, Solomillo, Ricardo, ‘fideo Di María’, (perdón, ¡¡es Joaquín!!), Arturo, Repe ‘zurdo’, (al principio los distinguía así), Esteban, Kuba, de la Rosa, y Ricky, al que solo le falta salir con las pinturas de guerra en la cara.

Me cuento un chiste yo solo y me parto de la risa: A Joaquín, le hace falta comer ‘Solomillo de Potro’. El día que tenga mucho aire a favor cuando pega el sprint por la banda igual sale volando.

Carmen me dice, “no conozco a ninguno”. Claro bonita, ponte las gafas.

¿No está el de la Rosa Mari? Sí, es el portero.

¿Y el Diego? Busca uno con brazalete y el número cinco. Luego mira el número tres. Es el Joquín. ¿Por qué le llamas Joquín? Pues porque llevo toda la semana a dieta y me apetece comerme una letra.

Bueno, al partido.

Pita el árbitro el comienzo. Escarceos por la portería del San Esteban, falla un  central  en la cesión, el portero que duda en salir y en estas que llega el más listo de la clase y coloca el balón cruzadito a la red.

Gol de pillo de nuestro Dela. Por cierto, parece que corre mucho, pero luego corre más. Además, es como de dibujos animados, no parece que ponga los pies en el suelo. Dela y Joaquín corren como si no existiese la ley de la gravedad para ellos. Imaginaos lo que es estar viendo el partido entre Gerardo ‘Tata’ Salvachúa y el ‘Pete’, a quienes por otra parte quiero mucho, y el equipo debe lo mejor de su animación.

Me tuve que quitar los audífonos. Las chapas del campo vibraban como un pica pica cuando Joaquín busca una avería de agua. Gerardo gritaba, que de verdad no se de donde saca esa voz y esas energías, y hasta Luis el granadino parecía como si hubiese nacido en el Barrio Grande de toda la vida.

Pizorrero queda nombrado. Después de desahogarme les dije, ojalá fuera el minuto 92. Se recomponen los contrarios y empieza el martilleo buscando a Catalina, un gran jugador. Diego lo sujeta con oficio y mucho sacrificio, mi duda era a quién se le acabaría antes la gasolina.

Hay un par de ocasiones por bando, Kuba se cuela como quiere por su banda, Ricky protagoniza una jugada en la que se va de dos, le quitan el balón, lo vuelve a ganar se va de otro, se lo quitan, se revuelve y al final casi acaba en gol.

A Dela lo crujen por el centro, ya saben de su peligrosidad.

Sin mayores problemas llegamos al descanso.

Mi amigo Toño se va de excursión al bar y trae los bolsillos repletos de botellines de agua.

Mario quita a Diego Repe y sale David. Dos grandes para el equipo.

Quince minutos y empata el San Esteban.

No pasa nada, confiamos en nuestro equipo y poco después Dela en un majestuoso remate de cabeza establece el 1-2.

Nos agobian, nos aprietan de verdad, pero también salimos al contraataque con mucho peligro.

En estas en el saque de una falta inexistente, y con otra falta a Diego Potro nos empatan. Vuelta la burra al prao.

Oigo a Gerardo, “ahora es cuando hay que animar, que cuando ganan cinco cero se animan solos”. Que razón tienes compañero.

Entre él, Luis ‘el granadino’ y el ‘Pete’ hacen más ruido que en la Bajada del Jesús en Almazán. No descarto que recibamos una demanda por deterioro de las chapas de las vallas publicitarias.

Por cierto, detrás de la pared del campo se oían de vez en cuando unos aprendices de cohetes, imagino que la traca grande la reservarán para mejor ocasión.

Mario retira a Álvaro Esteban y saca a Rodri. Yo pienso, “joder tío con cuatro delanteros”. Siempre he pensado que la persona que mejor conoce a sus jugadores es el entrenador, el que mejor sabe como está cada uno y lo que puede esperar de él.

Queda arriba Dela, que se basta para tener en jaque a la defensa y bajan más los otros tres.

En una internada Dela provoca un fuera de banda, lo sacamos, se complica la pelota por la portería y aparece Kuba en el segundo palo para marcar.

2-3. Esto ya no hay quien lo mueva. He visto y vivido remontar dos veces, pero tres es improbable.

El San Esteban achucha como el gran equipo que es, pero ya su máximo peligro está fundido, Catalina da claros síntomas de agotamiento y el es un gran porcentaje de su ataque.

Muy bien Diego, no sólo lo has marcado bien, le has hecho retirarse. Qué alivio.

Nos acosan pero tenemos los puñales de Rodri y Kuba por las bandas y Dela imperial todo el tiempo.

Mario quita a Kuba, sale Emma y sigue el acoso. El Potro hace dos salidas por alto de las de portero confiable y el partido está en nuestras alforjas. Mario quita a Dela y premia a nuestro Pablo con unos minutitos. Yo voy saliendo cuando falta el descuento. No quiero disgustos innecesarios, doy dos vueltas por los aparcamientos y no oigo nada dentro. Claro, qué quieres oír tontín, si llevas los audífonos en el bolsillo. De pronto sale un señor hacia su coche.

Paisano, le digo ¿cómo hemos quedao? “Hemos perdido”. “No, yo no,” pienso para mis adentros. Muchas gracias.

La vuelta ya es una fiesta. Parada en la estación de autobuses del Burgo de Osma. Merecido bocata de jamón, cervecita al canto, y viaje para Tardelcuende. Por el camino Alberto nos informa de los resultados de los demás partidos. Nos toca el Arcos, pero, ¿alguien lo dudaba?

Nuestro equipo en esta Copa Diputación va a ser como ‘Indiana Jones en busca del Arca Perdida’. Siempre lejos de casa, siempre rodeados de los mayores peligros.

Resumiendo: Equipo 10, Pachi 10, entrenador 10, afición 11.

El sábado 16, a las tres de la tarde otro partido. Este contra el colesterol de la caldereta y los entremeses. Ganamos fijo. No faltéis.

Ética y legalidad

Últimamente se vienen creando y celebrando debates interesados acerca de ambos términos.

Parece ser que predomina lo legal sobre cualquier otra apreciación.

No estoy de acuerdo en ningún caso, pero en el ámbito político, que es el epicentro de la diatriba, creo existen suficientes argumentos como para demostrar el desacuerdo.

Teniendo en cuenta que las leyes que nos rigen emanan de poderes políticos no es lógico que estos adopten y adapten dichas leyes en contrario a la ética.

La ética es un modo de vivir, es una manera de hacer las cosas en concordancia con los semejantes, con la naturaleza, sirve para determinar y separar el bien del mal.

Si los que confeccionan y promulgan las leyes no se ajustan a la ética, estas deberían carecer de valor.

Si además se prevalen de las leyes que ellos promulgaron, o consintieron, es claramente abuso de posición.

Me parece que es de sentido común que los políticos con actuaciones contrarias a la ética deberían ser expulsados de sus puestos.

Sin olvidarnos de algo elemental. Nadie obliga a nadie a ocupar un cargo público.

Si consideran que cobrar ocho veces el salario mínimo es insuficiente dedíquense a otra cosa. Por cierto, y como pequeño detalle. Devuelvan hasta el último céntimo de los ingresos obtenidos fuera de su actividad parlamentaria.

Su patria los necesita.