Mejor votar

Si tienes dudas. Mejor votar.

Tenemos diversas posibilidades.

A: Votar a un partido que nos convenza.

B: Abstención.

C: Voto en Blanco.

D: Voto nulo.

A. De todos conocida. Elige el partido que consideres mejor te representa.

B. De todos conocida, pero convendría hacer unos apuntes. Significa que no se siente representado por ninguno de los partidos que se presentan a las elecciones. A nivel municipal en pequeñas poblaciones puede darse, pero a nivel regional, nacional o europeo es más difícil al estar representado todo el arco político, desde cualquier extremo.El que se abstiene debe saber que igualmente va a ser gobernado, quizá por quién menos desee, pero no ha hecho nada por evitarlo.

C. Sirve para contar como voto emitido, reduce la abstención, pero también hace que los escaños sean más caros, perjudicando a los partidos minoritarios.

D. Prácticamente igual a la abstención.

Superioridad manifiesta

Recuerdo que en boxeo a esto lo llamaban ‘K.O. técnico’. El árbitro paraba el combate cuando consideraba que un púgil le estaba dando al otro una paliza sin contestación posible. Claro está, hablamos de lo físico.

Desde este viernes tengo una duda existencial.

¿Deberían las mujeres cuando debaten con un hombre partir con una cierta ventaja, o los hombres con un hándicap como en algunas carreras de caballos?

“En lo intelectual, por supuesto”.

Por favor, señor Canete sáqueme de mis dudas, remítame a las revistas científicas en las que aseveran su aserto.

Pida un cara a cara con alguien de su género y peso, ‘intelectual’, por supuesto.

‘Mirusté’ por dónde el grado de estupidez se detecta enseguida.

Por cierto, cuando esté usted en la cocina europea dígale a la señora Merkel que va a “entrar a matar”.

‘Intelectualmente’, por supuesto.

Respetuosamente; Ricardo Corredor Álvarez.

Del Olmo a Numancia

Al olmo viejo, no hendido por el rayo

Ni en su mitad podrido, las lluvias mil

De invierno, y un loco solanillo

Un trozo de corteza han desprendido.

Y vaya la que se ha montado.

No parece sino que hubiese caído el olmo verdadero, con Machado encaramado a él.

Podíamos polemizar mejor con el abandono de Numancia.

No, el equipo de fútbol no: Numancia.

“2013 ha sido un año de recuperación para el sector del turismo en nuestra ciudad con un claro incremento de visitantes”.

El pasado año se incrementaron un 16,50% las visitas a las oficinas de turismo sobre todo en época estival, dónde subieron un 40% y en Navidades un 25%.

Según las estadísticas el número de entradas vendidas para acceder a los monumentos fue de 561.762, 11.000 más que en 2012, lo que supone, un 5% más que al año anterior. Y ha repercutido en un 40% en el ascenso de la ocupación hotelera.

Ahora están preparando un museo que será otro centro cultural y dará empleo a muchas personas e incrementará el número global de visitantes.

Qué lástima y qué bochorno, estos datos están referidos a Mérida.

Nosotros no tenemos la voluntad necesaria para hacer algo ni parecido.

Y eso que tenemos la ciudad de verdad.

La ciudad que un año tras otro sufre el abandono de quienes deberían cuidarla, ponerla al día, proseguir a buen ritmo las excavaciones, seguro que aún tiene mucho que contarnos.

Aquellos irrepetibles numantinos que la hicieron famosa en todo el mundo, aquellos cuyo espíritu ha sido signo de tenacidad, de esfuerzo, de sacrificio, de heroísmo durante más de 2.000 años.

¿Qué pensarán ahora?

¿Qué también ellos son víctimas de la crisis?

Para crisis la que sufrieron con Roma.

En Francia, basados en leyendas, han fabricado hace mucho años un sucedáneo de Numancia que han logrado convertir en mito.

Han realizado películas, han hecho millones de tebeos, han creado personajes conocidos por todos a nivel mundial. Y han ganado millones de euros, que parece ser lo único importante.

Nosotros que tenemos la de verdad, la auténtica, no hemos hecho nada.

Ni siquiera sirve de discusión entre los políticos.

Únicamente unos cuantos locos enamorados de su historia se empecinan en recordar la gesta, y ya se están hartando.

Mejor.

Que se vaya olvidando todo el mundo de Numancia.

Dentro de unos años al pasar por las carreteras la gente ya no sabrá si esas cúpulas horrendas son viaductos romanos o si en aquel cerro tan aparente harán viviendas unifamiliares.

Un canto a la desidia, al abandono, a la miopía generalizada, a la ceguera política.

En una conversación telefónica pedía a un joven su nombre y me contesta: Megara.

Bueno, “será el nombre del correo electrónico”, pensé.

No, no, tu nombre y apellidos.

Pues eso, Megara.

Hoy nos reímos con la anécdota.

¿Será Megara de lo poco bueno que saquemos de la historia?