Preferentes y escraches

Voy a intentar ligar dos palabras de las más utilizadas en el nefasto 2013.

Son al menos las dos palabras que más han calado en la ciudadanía: escraches y preferentes.

De todas las definiciones que he leído sobre ‘escraches’ me quedo con la siguiente: “Manifestaciones que se convocan frente al domicilio o el lugar de trabajo de personajes públicos para reprobar su comportamiento en determinados asuntos sociales o políticos”.

Añadiría: “Con métodos no violentos”.

‘Preferentes’: «Que tiene ventaja o preferencia sobre una persona o cosa».

Qué tranquilo me deja saber esto. Qué bien eligieron los banqueros, qué honor.

¿Qué les parece, señores políticos de media y alta gama, que la banca, principalmente nuestras Cajas de toda la vida, hayan estafado los ahorros a miles de personas, casi todas ellas mayores, casi todas ellas sin los conocimientos necesarios para saber que estaban concertando?

Ya saben que esto no es posible que lo haya perpetrado una sola persona por muy ‘Presidente de la Caja’ de turno que fuera.

Hay Consejos de Administración, que cobran muy bien y están para enterarse.

Todos ellos repartidos mayoritariamente entre algunos grupos políticos.

Desde hace varios años cuando saltó el tema de las ‘preferentes’ a la calle la gente comenzó a enterarse de lo que significaba aquel hasta entonces plazo fijo.

Supimos que la Caja amiga de toda la vida, que allí donde entrábamos con la mayor confianza, nos había metido en una espiral de zozobra, en un sin vivir que desgraciadamente para muchos persiste. Se había quedado con nuestros ahorros.

Un masivo escrache, preferentemente sobre personas de avanzada edad, diseñado por unos indeseables, persistente en el tiempo y apoyado en la colaboración de gobiernos y políticos.

¿De verdad quieren saber que es el escrache?

Pregunten a los ancianos, pregunten a quienes han perdido todos o gran parte sus ahorros, pregunten a la señora que no puede pagarse la residencia, o la hipoteca, ya que no puede retirar aquél plazo que le ofrecieron.

Agarren fregona e intenten recoger las lágrimas de impotencia de muchos ciudadanos.

Restituyan las noches de insomnio de tantos.

Ustedes quizás no lo saben pero ha habido gente que ha perdido la entrada de una vivienda al no poder hacer frente a los pagos, por no poder disponer de lo que era suyo.

No tengo duda que todos van a recuperar lo estafado, pero algunos han perdido mucho más en el trayecto.

Por curiosidad, no exenta de interés, me gustaría saber si alguno de los políticos anteriormente citados ha tenido o tiene preferentes en alguna entidad.

Permítanme ser mal pensado.

Como nunca falta un bufón a un diputado le preguntaron por las preferentes y contestó: «¿Me han preguntado a mi antes de firmar?»

¿Y tú denigras los escraches?

Escrache eres tú.

Efectos colaterales

Lo siento, escribo de muy mal humor. Pero como dice Jesús, que dice Armas Marcelo, hay que escribir con mala leche.

La gota que colma el vaso de mi paciencia es la presentación del informe sobre pobreza infantil de Save the Children.

Para entrar en cuestión es la organización mundial, no gubernamental, líder en la defensa de los derechos de la infancia.

Viene a decir que el año pasado han entrado en riesgo de exclusión 2.826.549 niños. En España.

Que hay padres que se privan de lo necesario para poder dárselo a sus hijos, para que puedan comer. En España.

Es una realidad que debería avergonzarnos.

Ahora toca pedir no para aquellos niños que nos pillaban tan lejanos, pobrecitos, que pena nos daban, como se podía vivir así, vamos a ayudarles algo, echábamos una peseta a la hucha y luego nos olvidábamos hasta el año siguiente.

Ahora toca pedir para esos niños que no tienen sus necesidades básicas cubiertas. En España.

No quiero entrar en detalles, en mis detalles, sobre como hemos podido llegar a esta situación, no es el momento.

Ahora toca intentar remediar entre todos, cada uno en lo que pueda, la atrocidad que se está cometiendo contra los más indefensos. En España.

Pensar que esos pequeños pueden ser vuestros hijos, nietos, sobrinos, pero sobre todo que son seres humanos.

Tienen un grave inconveniente. No votan en las elecciones.

Por favor llamar con urgencia al 900 37 37 15.

Entrar en Internet, buscar la página de Save the Children, hay varios modos de ayudar.

Hacer donativos, haceros socios, sacrificar un poco de lo que tengamos y ayudemos a paliar la situación… En España.