Poco después del amanecer en la Cañada Honda de nuestro querido monte Valonsadero, empezó el festejo de la Comprilla. Los Jurados acompañados de Secretarios, Cuatros y demás colaboradores, nos reunimos en la cuadrilla para recoger el moscatel bien fresquito, las pastas y un riquísimo almuerzo.

Llegamos al monte sobre las 8:00 de la mañana y ya habían encerrado en los corrales 6 de los 12 novillos. No nos lo podíamos creer!!! Cuando el encierro terminó, tomamos unas cañas en los chiringuitos y nos reunimos todos para almorzar. Comimos tortillas, gazpacho, chorizo, un extraordinario lomo de mis tíos Pablo y Almudena y unos cangrejos de mi madre que quitaban el sentido.

Con las pilas cargadas, un grupo de amigos fueron a la pradera del merendero de autoridades a montar las mesas para la merienda de nuestra cuadrilla. El tío Abel llevaba los bolsillos llenos de cuñas para calzar las mesas. Cuando vimos las fotos que nos mandaron… las mesas estaban delineadas, perfectas. Tras un breve descanso para comer nos fuimos a la Plaza Mayor, punto de encuentro con el resto de Jurados. Parte de la cuadrilla se quedó adornando el autobús y preparando la merienda para el traslado al monte. Alrededor de las 5:00 de la tarde Jurados y autoridades municipales iniciamos un alegre desfile, coreando todos, la preciosa canción de La Compra magistralmente interpretada por la Banda de Música. Gracias chic@s!!!!

El paseo terminó en la calle Sagunto donde nos esperaban los autobuses que nos llevaron a Valonsadero. El autobús de la Cuadrilla de San Esteban estaba precioso!!! decorado con unos manojitos de rosas atados con unas preciosas cintas. Blas, tus  rosas son divinas, gracias por tus preciosos ramos. Me contaron que hasta nuestros sobrinos: Adriana, Emma, Hugo y Candela y los demás peques de la cuadrilla que por allí estaban ayudaron en la decoración. Se ve tanto cariño en todo lo que hacéis…

Otro momento que recordaré fue el encuentro con nuestra gente de la cuadrilla. Al llegar a la puerta de la Dehesa, allí estaban todos esperándonos para mostrarnos su cariño. He de confesar… que se me escapó una lagrimita.

El trayecto al monte muy tranquilo, apenas un par de coches en la carretera, ya estaban todos los sorianos allí. Qué lejos quedan las largas caravanas de coches para llegar al monte… Llegamos a Valonsadero y paramos en la meseta del cruce de arriba, Jurados y Secretarios nos fuimos a los corrales para disfrutar de la suelta de los novillos, uno a uno para disfrute de todos. Algunos colaboradores se cobijaron en alguna roca, otros en los chiringuitos y el resto, a la pradera del merendero a poner las mesas.

Terminada la suelta de los novillos nos dirigimos a la pradera del merendero de autoridades. Todas las cuadrillas tenían las mesas preparadas para iniciar una merienda sin fin. La mesa de la cuadrilla de San Esteban estaba preciosa, vestida con un mantel color vino y un camino de mesa negro, colores de nuestro logo. La vajilla, aunque de plástico, era preciosa. El centro de flores naturales que nos hizo Elisa era muy bonito, a juego con los manteles, además las macetitas de Pili por toda la mesa llenándola de color, los centritos de cebolla y cherrys que hizo Paca… que os voy a decir, una maravilla. Qué bonito estaba todo… Además, Merce Lobera, Paca, Pili, Alfredo, Belén, Marta, Cristina, Laura, Mamen, Ana, María, Puri, Almudena, Irene… poniendo la merienda pendientes de que todo estuviera a punto y de que no faltara de nada. Efectivamente… preparamos merienda sin fin. Estaba todo riquísimo. Gracias a todos por vuestro trabajo pero sobre todo por el cariño y la ilusión que ponéis en todo.

Terminada la merienda, nos reunimos todas las cuadrillas frente a la escalinata del merendero y bailamos al son de las sanjuaneras interpretadas por la Banda. El sol cayó y regresamos a Soria.

Este año y a petición de los Jurados, desfilamos  con nuestras Cuadrillas y no con las autoridades como años anteriores. Tras el desfile de las 12 cuadrillas, de nuevo bailamos nuestras sanjuaneras en la Plaza Mayor en compañía la Banda.

El baile terminó y con él, La Compra 2018.