Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

Cap. 322. 19/21-12-2023

Despedida de Irak (Kurdistán), un país donde también hay turismo

Jugando al dominó en Erbil
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Martes 19 de diciembre

Ya estamos en la recta de meta de nuestro viaje, cerca de la pista de despegue y aterrizaje. El despertar de esta mañana ha sido en Solimania, donde hemos podido ratificar las impresiones de ayer, y además de manera aumentada. Mientras yo hacía los deberes de cada viaje, Nacho ha ido a correr a un inmenso y verde parque donde, no muchas, se ha encontrado con algunas otras personas haciendo lo mismo.

Después de reencontrarnos en el hotel y de disfrutar un rato más de su sala de estar común (agua y té gratuitos, tenemos la teoría de que el agua envasada es casi gratuita en Kurdistán), nos hemos ido ya con las mochilas al bazar, por donde ya habíamos dado una vuelta antes. Es inmenso, estaba a rebosar y, como sucede en casi todos estos bazares, es casi encontrar un puesto sin ocupar.

Para comer, arroz y pollo, hemos elegido una pequeña plaza muy bonita donde se encuentra una especie de museo del patrimonio kurdo, pero que en realidad nos ha parecido una tienda. La plaza, por dentro, es una recreación del patrimonio antiguo cercano a Solimania.

Nada más comer hemos cogido un taxi hacia la terminal de taxis compartidos y minibuses. Por primera vez en nuestro viaje, hemos cogido este medio de transporte, aprovechando que viajábamos entre dos grandes ciudades y sin paradas intermedias. En la furgoneta íbamos 17 personas, entre ellas un bebé que, de verdad, tendría tres o cuatro días. Viajaba solo con la madre.

A pesar de ser 200 kilómetros, y poco más de dos horas, hemos hecho una parada para comer. Eso ha hecho que hayamos llegado de noche a Erbil. La zona por la que hemos entrado me ha gustado mucho, con el zoológico, el inmenso Majidi Land (parque de atracciones) y numerosas tiendas muy modernas y centros comerciales.

Estamos de nuevo en nuestra casa de los dos primeros días en el Irak kurdo, el hotel en el que tan a gusto estuvimos, muy cerca del centro. Ya nos hemos acicalado y pronto saldremos a cenar a una pizzería que hemos visto a unos diez minutos de aquí.

Después de la pizzería, muy ‘europea’ hasta en el nombre, hemos encontrado al lado una cafetería con nuestro dulce favorito. Al llegar, había unas diez o doce personas, pero luego se ha animado y había bastantes más, jugando varias timbas de dominó y de Rummikub, todo ello aliñado con sus cigarros, sus cachimbas y sus buenos vasos de té (nueva invitación). Creo que he jugado por primera vez en este siglo al dominó, por suerte sin dinero en juego.

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Miércoles 20 de diciembre

Nuestro último despertar en Irak, en el Kurdistán, en Erbil. Desde la ventana de nuestro hotel, después de desayunar, se ve imponente la ciudadela. Ha sido un acierto impensado la elección de nuestro hotel (el MyHotel Erbil). No ha sido casual que estuviera en el centro, pero sí que el desayuno se sirva en la quinta planta, con muy buenas vistas de la ciudadela. En general, Erbil nos ha gustado mucho más hoy que hace siete días. Pero no adelantemos acontecimientos…

El objetivo del día de hoy era muy sencillo: ver un par de cosas o tres en la capital del Kurdistán iraquí a través de un paseo ni muy largo ni muy corto. Hemos ido caminando hasta el gran parque Sami Abdulrahman, con una superficie de 200 hectáreas, dos lagos, ‘buggies’ para recorrerlo, bastantes cafeterías, coches de caballos, una pista de atletismo de diversas formas y cruces de más de un kilómetro de longitud…

El parque se llama así en recuerdo del que era viceprimer ministro del Gobierno Regional del Kurdistán en 2004, y que fue asesinado junto a otras 112 personas en dos atentados suicidas cometidos casi al mismo tiempo el 1 de febrero de ese año en las sedes de los dos principales partidos kurdos en Erbil. Las sedes estaban llenas de personas pues los musulmanes celebraban ese día la Fiesta del Sacrificio. Casi 20 años después, todavía se ignora a qué grupo terrorista representaban esos dos suicidas. Un gran memorial recuerda ese suceso en el parque.

Cuando hemos entrado, no hemos visto a casi nadie, creemos que porque hemos accedido por la puerta que hay junto al inmenso Parlamento, al lado de una carretera de varios carriles que es necesario cruzar. Después sí hemos visto más personas, pero seguro que por la tarde o en días feriados tiene que haber mucho más ambiente. Ah, que se me olvidaba en la enumeración de antes, al lado de la pista de atletismo hay una plantación de viñedos. Hemos visto varias en el país estos días.

Sin detenernos a tomar nada en el parque Sami Abdulrahman, hemos andado otro poco hasta nuestro siguiente objetivo del día, el gastronómico. Antes, hemos visto las obras de un inmenso hotel Marriot que se está levantando en Erbil. La ciudad va a cambiar muchísimo en los próximos años.

Nuestra siguiente parada era el Empire World, la zona de rascacielos que poco a poco se está construyendo en la ciudad. Ya hay muchos totalmente terminados y operativos, mientras otros están en construcción. Nos habían comentado que era una zona de abundantes restaurantes y cafeterías diferentes a los del resto de la ciudad, como hemos podido comprobar con nuestra presencia. Teníamos miedo de no poder terminar con los dinares que nos quedaban, pero aquí se han disipado esos temores.

Un taxi nos ha llevado de nuevo al hotel. Eran las 16.40, casi anocheciendo. Nos ha parecido una hora excelente para acercarnos a la ciudadela, que la tenemos a diez minutos de casa y que, como dijimos en la primera entrada, es Patrimonio de la Humanidad. Hoy nos ha parecido mucho más impresionante y atractiva que cuando la vimos a nuestra llegada, por una serie de razones.

Entonces, fuimos por la mañana de un día lluvioso. Hoy, sin embargo, en pleno atardecer, el rojo de los ladrillos brillaba de una manera muy especial. También ha colaborado el hecho de que había muy bien ambiente por todos sus alrededores. Además, supongo que por haber ido por la tarde-noche, hoy estaban en funcionamiento muchas de las fuentes, no todas, de la gran plaza de Erbil, en lo que es la imagen más famosa de esta gran ciudad. La ciudadela no es visitable en la actualidad por una serie de obras. Con estos arreglos y otros, su potencial turístico va a ser muy grande. Hoy lucía preciosa.

Teníamos que hacer algunas pequeñas compras en lo que pensamos que ha sido el último regateo del día. Cuando el dueño de la tienda ha visto lo que nos quedaba para pasar nuestras últimas horas en su país, hasta nos ha devuelto uno de los billetes que ya habíamos acordado para él. No pasa nada, sabemos que todos hemos salido ganando en la transacción.

Y de ahí, al hotel a pasar esas últimas horas, tumbados en la cama para acumular descanso y cenando en algún lugar aquí cerca. Volamos a una hora horrorosa, pero es que viajar es así de sufrido.

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Jueves 21 de diciembre

Ya estamos en España y, lo que es más importante, en breve estaremos en Soria. Nuestros vuelos tenían un horario nefasto, pero el puente aéreo Erbil-Madrid no se atisba en el horizonte, así que hemos tenido que regresar vía Estambul (Sabiha Gokcen), cogiendo el primer avión a las 3.25 y el segundo a las 9.15. Con el cambio horario, a las 11.50 estábamos en Barajas. Como siempre, en el vuelo Estambul-Madrid viajan varias personas que regresan de la capital turca con operaciones estéticas.

Suena casi a ciencia ficción despertarse en Erbil, pasar el día en Madrid con la familia y acostarse en Soria. Es lo que tienen los medios de locomoción modernos y viajar de Este a Oeste, lo que ha alargado este 21 de diciembre hasta las 26 horas. Hoy hemos utilizado un taxi, dos aviones, un coche privado hasta Hortaleza, otro coche privado hasta Moratalaz, el Metro y el tren Madrid-Soria.

Hace un par de años o menos, Irak no estaba en mis proyectos viajeros a corto plazo. Pensaba yo… “cuando se tranquilice la situación”, y resulta que la situación ya se había tranquilizado, sobre todo en la Región Autónoma del Kurdistán. Todo ello, sin ser tan cándidos de ignorar en qué parte del mundo estamos. Animo a los espíritus viajeros a que visiten el Kurdistán y agradezco los ánimos que nos infundió Marina. Como siempre, viviremos ahora unas semanas de bonita rutina mientras terminamos de concretar nuestro próximo uso del pasaporte.