Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

20-10-2023

El volcán que llevó a Mourinho al Real Madrid

Mourinho, en su época de entrenador del Real Madrid
photo_camera Mourinho, en su época de entrenador del Real Madrid

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En un concurso de televisión aparecía ayer jueves una pregunta sobre el volcán del que nadie nunca se aprendió su nombre, el Eyjafjallajökull. Para referirse a él, siempre ha sido más fácil hablar del "volcán de Islandia", por mucho que en Islandia haya muchísimos más volcanes.

La pregunta del concurso no tenía nada que ver con el fútbol, al contrario que esta entrada. En mi cabeza, siempre he asociado ese famoso volcán islandés, el Eyjafjallajökull, al fichaje del entrenador portugués José Mourinho por el Real Madrid.

La erupción del Eyjafjallajökull se produjo el 14 de abril del año 2010, aunque la actividad sísmica ya empezó varios meses antes. A finales de marzo también hubo otro fenómeno eruptivo menos importante que el de ese 14 de abril de 2010. Este último fue el obligó a cerrar buena parte del espacio aéreo de Europa durante varios días.

El 20 de abril de 2010, seis días después de la gran erupción y todavía con el espacio aéreo cerrado por las altas concentraciones de ceniza, el FC Barcelona jugaba la ida de las semifinales de la Liga de Campeones en Milán, contra el Inter. Si el viaje hubiera sido mucho más largo, seguramente el partido se habría aplazado o se habría buscado otra solución.

La distancia entre Milán y Barcelona es de 1.000 kilómetros, así que la UEFA estimó oportuno que el equipo catalán hiciera en autobús ese desplazamiento, algo que seguramente no habrá sucedido en los últimos 60 años de historia del FC Barcelona para una distancia tal. El viaje fue de 14 horas, haciendo noche en Cannes.

En aquel partido de ida, el Barcelona se adelantó con gol de Pedro, antes de que el Inter marcara tres goles (Sneijder, Maicon, Diego Milito). Quien tenga memoria, seguro que se acuerda de cómo fue alguno de esos tres goles.

Para aquel Barcelona de Guardiola en absoluta plenitud, perder 3-1 era algo impactante pero no del todo irreversible, pues quedaba la vuelta de ocho días después, el 28 de abril de 2010. El Inter ya pudo viajar en avión a Barcelona. A los 28 minutos, con 0-0, fue expulsado el interista Motta. El Inter de Mourinho tenía que intentar aguantar 62 minutos más los alargues sin recibir dos goles.

Y lo consiguió. En un partido en el que el Barcelona completó 555 pases y el Inter 67, el único gol local fue el de Piqué en el 84. El Inter, por tanto, se clasificaba para la final, que le enfrentaba al Bayern de Munich. Los alemanes habían eliminado al Olympique de Lyon en semifinales. Imagino que el equipo francés también viajaría en autobús a Munich en la ida (perdió 1-0), pero en la vuelta tampoco tuvo muchas opciones de remontar (0-3).

Para aquella final, si es que los favoritos existen, era favorito el Bayern. El partido se disputó en el estadio Santiago Bernabéu, en Madrid. El gran templo blanco llevaba 30 años sin acoger una final de la máxima competición europea (solo se han celebrado cuatro, las de 1957, 1969, 1980 y 2010), así que todos los aficionados blancos soñaban con una gran final en su estadio, algo que solo consiguieron en 1957, con el triunfo 2-0 ante la Fiorentina en la segunda Copa de Europa.

El Real Madrid, sin embargo, había sido eliminado en octavos precisamente por el Olympique de Lyon, que ganó 1-0 en Francia y que consiguió un empate en el Bernabéu. El entrenador del Real Madrid era el chileno Manuel Pellegrini, que en Liga tuvo opciones de título hasta la última jornada.

En la final, a pesar de ese presunto favoritismo alemán, ganó el Inter de Mourinho 2-0, con sendos goles de Diego Milito, uno en cada parte.

Después de aquellas dos Ligas consecutivas conseguidas por el FC Barcelona de Guardiola, con un fútbol y unos futbolistas que han marcado una época, el Real Madrid de Florentino necesitaba una criptonita para hacerle frente a esa maquinaria azulgrana. Y esa criptonita fue la que había eliminado al Barça en aquella semifinal, el portugués de Setúbal José Mourinho.

Los contratos se arreglaron como se arreglaran, y Mourinho fue entrenador del Real Madrid tres temporadas, la 2010-2011, la 2011-12 y la 2012-13. En ese tiempo alcanzó tres veces la semifinal de la Liga de Campeones, ganó una Copa del Rey y una Liga, además de una Supercopa de España.

Más allá de esos números, que para algunos madridistas son lamentables y para otros majestuosos, Mourinho dejó esa misma sensación entre la mayoría de los aficionados del Real Madrid. Para algunos es la época más negra de la historia reciente del club y para otros no tiene sentido que al primer equipo lo entrene una persona diferente a él.

Lo único que no se puede saber es cómo habría quedado aquel Inter-Barcelona si el viaje del equipo visitante hubiera podido realizarse en avión.