30-8-2022. Una inmensa escultura iniciada hace 74 años al lado de otras muy famosas
Acabo de terminar de leer el libro 'Choque de culturas sin seguro de accidente. Relatos de un mesetario en Pensilvania', del vallisoletano Luis Espeso Gayte, quien narra en sus 275 páginas algunas de las divertidas anécdotas que le han ocurrido en los 17 años de continuos viajes a ese maravilloso país que son los Estados Unidos de América. Ese libro es el inspirador de esta entrada.
Es de imaginar que cualquier persona que lea estas líneas conocerá las famosísimas esculturas de los cuatro presidentes norteamericanos labradas en el Monte Rushmore de Dakota del Sur (Washington, Jefferson, Lincoln, Theodore Roosevelt es el orden cronológico, aunque en la montaña estos dos últimos están cambiados).
Mientras estas se estaban esculpiendo, Henry Standing Bear, jefe de la tribu siux oglala, consideró que el gran protagonista y gran líder de esa tierra no se correspondía con esas cuatro inmensas cabezas, sino con la de Caballo Loco, el mítico jefe de esa misma tribu. Le pidió al escultor de Rushmore, Gutzon Borglum, que se embarcara en el proyecto de hacerle una imagen similar al jefe sioux.
Al no obtener respuesta de este, probó con uno de sus ayudantes, el polaco Korczak Ziolkowski. Lo que parecía una idea peregrina en grado sumo, empezó su largo-larguísimo proceso. Corría el año de 1948.
Si las estatuas de Rushmore tardaron 14 años en elaborarse, la gran imagen de Caballo Loco no es que todavía esté inconclusa, es que todavía le faltan décadas o siglos... si sigue el ritmo actual. Seguramente, eso es parte de su encanto.
Las cuatro cabezas de Rushmore tuvieron una financiación relativamente sencilla, justo lo contrario de lo que le sucede a este Memorial de Caballo Loca. Los rostros de los cuatro presidentes miden 18 metros cada uno. El de Caballo Loco, ya finalizado, mide casi 27.
Pero es que eso es solo una pequeña parte del proyecto. Caballo Loco montará en su día sobre un gran caballo de roca que medirá 67 metros. Cada ojo de este caballo tendrá una longitud de seis metros y una altura de cuatro y medio... y así son todas estas medidas.
Es de imaginar que hacen falta varios cinceles y martillos, y millones de horas, para terminar de construir todo esto que se inició hace 74 años.
Además del dinero recaudado por las visitas al Memorial, cualquier persona puede donar para acelerar los trabajos y que Caballo Loco luzca en todo su esplendor y a caballo a solo media hora en coche de los cuatro famosos presidentes norteamericanos (sobre todo los tres primeros).
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Así lucirá: