Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

14-2-2024

Recuerdos de la barca de Ituero

Graciano, posando con la foto en la que aparece
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Moisés, José María, Graciano y Santiago recuerdan cuando había una barca para cruzar el Duero en su pueblo, Ituero. Según como bajara el río, había ocasiones en las que se podía vadear con ciertos vehículos no motorizados. Si se iba en coche, era necesario cruzar por Almarail (el puente se hizo a principios de los 50 del año pasado), o por Tardajos (este puente se hizo unos años después que el de Almarail, cuando la concentración parcelaria).

Los más jóvenes de la localidad quizás no recuerden la barca en sí, pero sí la tienen muy presente porque hay una bonita escultura en mitad del pueblo, porque la animosa asociación cultural se llama precisamente La Barca y porque se conservan algunas fotografías preciosas de la misma. Tampoco falta un cuadro en la sede de la asociación, obra de Jesús Angulo.

En realidad, han conocido dos barcas, ambas del mismo modelo. La última de ellas, fabricada in situ por unos carpinteros de Almazán, dejó de utilizarse hace aproximadamente cuarenta años, a mediados de los 80. Se la llevó una riada, se intentó recuperar, pero no fue posible, y ya no se conservan ni los restos, solo los recuerdos ya citados en el párrafo anterior. Algún tiempo después se pidió presupuesto para fabricar otra, pero no se llevó a cabo.

Esta de Ituero fue la última barca en desaparecer entre Soria y Almazán, pero hubo otras en Velacha, Almarail o Tardajos de Duero. En este último pueblo, además, llegaron a conocer a su último barquero, Mauricio García, de quien es posible encontrar fotos en internet, en la ‘Revista de Soria’, ejerciendo su trabajo. En Ituero también hubo barquero, pero en tiempos anteriores.

La barca de Ituero era, en realidad, un transbordador sin motor y que utilizaba la fuerza de la corriente y de los brazos para cruzar de orilla a orilla del Duero. Una sola persona era suficiente para realizar este cruce, pasando la gran maroma por los dos mástiles de la barca. Posteriormente, dicha maroma fue sustituida por una sirga.

Moisés, José María, Graciano y Santiago calculaban este martes en el centro social de Ituero que dicha barca-transbordador podría tener unos treinta metros cuadrados. Cuando todo el mundo tenía ovejas en la comarca, era necesario ir moviéndolas de margen a margen del río. En cada viaje de barca se podían mover entre cincuenta y sesenta ovejas. Era más fácil montarlas en la margen derecha que en la izquierda, pero al final subían. También podían meterse hasta cuatro o cinco caballerizas.

Con el paso de los años, esta barca de Ituero siguió utilizándose por vecinos y por todo aquel que lo desease, pero ya con unos fines más lúdicos y recreativos: para pescar, para coger níscalos en el otro lado del río, para pasear…

Pero antes de ello, todas estas barcas en el alto Duero fueron un elemento importantísimo de comunicación, sobre todo teniendo en cuenta que la demografía rural era entonces completamente diferente a la de ahora, con los pueblos llenos de vida todos los días del año.

Tanto es así que, como recuerdan, a comienzos del pasado siglo se planteó hacer una carretera que uniera Quintana Redonda y Gómara en línea recta. De haberse construido esta carretera, el primer puente sobre el Duero entre Soria y Almazán se habría construido justo en Ituero, lo que muy probablemente habría supuesto la desaparición prematura de su barca.

Quintana a Gómara
Quintana a Gómara

Pero no fue así. Se eligió hacer una carretera entre Soria y Serón de Nágima, y el Duero entonces se cruzaría por Almarail. De este modo continuó existiendo en Ituero la barca que cruzaba el río por donde más profundo era, y con una anchura de unos 20 metros. En el lado del pueblo, además, había un torno para ir tensando o destensando la maroma según estuviera el caudal. Si este era elevadísimo por las abundantes lluvias o nieves, la barca no podía utilizarse.

Cuando existía el oficio de barquero, era esta persona la que se encargaba de cobrarles a las personas que transitaban entre las zonas de Lubia y de Gómara, así como del mantenimiento del medio de locomoción. Sin embargo, lo que han conocido los actuales moradores de Ituero es que la barca la cuidaban los propios vecinos de la localidad a reos: cada semana se pasaba la pala de una familia a otra para que fueran achicando el agua que pudiera entrar por las lluvias o las corrientes. Ahora, esa solidaridad y espíritu común se mantienen y se exteriorizan de otra forma en Ituero.

Si alguien conserva recuerdos o imágenes de algunas de las barcas que cruzaban el Duero en la provincia de Soria, como por ejemplo las nombradas de Tardajos, Almarail o Velacha (hay citas de esta última ya en el siglo XVI), gracias por informar a [email protected] o al wasap 677536591

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