Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

8-7-2024

Aquellas flores de Soria para el insospechado récord del mundo de salto de altura

Mahuchikh
photo_camera Mahuchikh

Quienes hayan seguido el atletismo en los últimos 40 años más o menos, habrán leído decenas de veces algo así como "Nuevo récord del mundo en pértiga", titular válido tanto para hombres como para mujeres. En salto de altura, sin embargo, no es que apenas haya habido récords, es que no ha habido casi intentos ni para batir los 209 centímetros de la búlgara Stefka Kostadinova de 1987 en Roma (salvo una época con Vlasic, que se convirtió en una pequeña tradición), ni para superar los 245 centímetros del cubano Javier Sotomayor de 1993 en Salamanca, quizás por la magnitud de aquellas marcas, quizás porque se trata de una especialidad mucho más bella, difícil y sufrida que la pértiga.

Por eso, nadie vio venir ayer lo que sucedió en la reunión de París de la Diamond League, donde la joven ucraniana Yaroslava Mahuchikh saltó a la primera 210 centímetros. En honor a la verdad, si había una persona capaz en algún momento de batir la plusmarca de Kostadinova, cualquier aficionado habría pensado en Mahuchikh, quien desde los 18 años (22 tiene ahora, hasta septiembre), no hace otra cosa que coleccionar medallas en Campeonatos de Europa, del Mundo o Juegos Olímpicos.

Medio en broma medio en serio, entendimos que un acontecimiento atlético de esa magnitud debería poder ser sorianizado de algún modo. De tan cerca que lo teníamos casi nos costó verlo.

El 19 de marzo de 2022, con 20 años, Mahuchikh se proclamó campeona del mundo bajo techo en la capital serbia, en Belgrado. 23 días antes, su país, Ucrania, fue atacado por Rusia, en una guerra que todavía continúa.

Aquellos días, por tanto, existía una empatía muy especial y extendida con todo el pueblo ucraniano. Nada más ganar aquella medalla de oro, mientras daba la tradicional vuelta de honor por el tartán, Mahuchikh vio como un aficionado bajaba las escaleras para entregarle un ramo de flores. Amablemente, las recogió, siguió dando la vuelta con ellas y con la bandera de Ucrania, y con ambos complementos aparecía en todas las fotografías inmediatamente posteriores al éxito.

La persona que le entregó esas flores, como se ve claramente en el vídeo, es Guillermo Cano, madrileño de Getafe, corredor de 400 y 800, muy vinculado todavía con el atletismo, y originario de la localidad soriana de Quintana Redonda, con la que mantiene fluida relación y donde esperamos verle pronto.
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Gracias a Co.Pi. y a A.V.