La épica Metallica del Santiago Bernabéu
Se puede ser muy madridista, madridista, neutro, antimadridista y muy antimadridista, con todas las fronteras difusas entre cada uno de dos estados contiguos, pero no es posible discutir cuál es el club más importante de la historia del deporte más importante de la historia.
Mis dos anteriores visitas al Santiago Bernabéu habían tenido motivaciones sorianas. Fueron dos partidos de Copa del Rey: el Real Madrid-Cornellá de diciembre de 2014 para ver al portero del equipo catalán, Íñigo Alberto Íñigo, y el Real Madrid-Numancia de enero de 2018.
En estos ocho años, el Bernabéu es otro, en el mismo sitio. Las transformaciones del club, siempre sustentadas en lo deportivo, tienen unas implicaciones económicas estratosféricas. Si en vez de un club fuera una empresa, el Real Madrid estaría aproximadamente entre las 50 más grandes de España. En 2026, por tercer año consecutivo, el club ha sido el que más ingresos ha generado del mundo. Los nueve siguientes son FC Barcelona, Bayern, PSG, Liverpool, Manchester City, Arsenal, Manchester United, Tottenham y Chelsea: cuatro equipos del continente preceden a seis equipos de la Premier.
Este viernes he tenido la suerte de regresar al Bernabéu. Dicen que las entradas son caras. El del viernes era un partido liguero contra el Girona, con el equipo en la cabeza en otra competición, y allí había 70.000 personas, con un ambientazo en los alrededores desde mucho antes del partido, las típicas consumiciones con los amigos antes de entrar.
No puedo compararlo con otros grandes equipos porque no he visto ningún partido en casa de todos los citados, pero el espectáculo que se genera solo con la presentación de los dos equipos en liza ya valdría, por decir algo, 25 euros. Desde comienzos de esta temporada, por lo que he leído, se hace con la misma canción, la mítica 'Enter Sandman' de Metallica, para los jugadores del Real Madrid.
Un inmenso videomarcador, con decenas de pantallas y con una calidad de imagen y sonido a la altura de lo esperado, va mostrando los rostros de los jugadores por un lado y, detrás, a ese mismo jugador con una pose específica. Supongo que en Estados Unidos eso será lo habitual, y que en Europa empezará a serlo en breve a estos niveles.
Ha querido la casualidad que haya disfrutado de este espectáculo justo en la jornada que LaLiga dedica al fútbol retro. Como me enteré de ello después del partido, no sé si hubo algún guiño durante el mismo, pero yo desde luego no me enteré, antes bien totalmente al contrario. (Luego justo he leído que el Real Madrid no usó camiseta 'retro', que en eso consistía la iniciativa, y que el Girona sí utilizó una inspirada en la temporada 1991-92).
Gracias a OE y PG