Cap. 401. 13/15-10-2025

Dos joyas pirenaicas en un día: España, Francia; cultura, naturaleza e...

3 Ruta desde Astún hasta el Refugio de Ayous (11)

VER GALERÍA DE FOTOS

Cualquier español aficionado a la montaña es libre de elegir o tener predilección por una cumbre concreta o por una cordillera, pero todos deberían estar de acuerdo en una cosa: los Pirineos son los Pirineos. Bajo esa premisa irrefutable, unida a otra que ahora mismo citaré, he emprendido otra excursión a la cadena montañosa que une España, Francia y Andorra.

La segunda premisa es la reciente reapertura al tráfico del Canfranero, el tren que une en tres horas y media la ciudad de Zaragoza con Canfranc Estación, después de pasar por varias poblaciones de las provincias de Zaragoza y Huesca. La anterior vez que me cuadró y decidí montarme en él, había un servicio de autobús sustitutivo, y yo no quería eso.

El domingo dormí en Fitero con mi familia y el lunes viajé a Zaragoza para tomar algo con Andrés y Jorge y para comer muy bien en Kanalla con Dani y Elisa. A las 16.26 salía mi tren desde la estación de Goya hacia Canfranc. Como me advirtieron, hasta Huesca va lleno de estudiantes, y más este lunes que era fin de fiestas del Pilar.

En Huesca se cambia de tren, a uno más pequeño. Se empieza a notar la presencia de algún turista, unida a la de los vecinos de los pueblos por los que pasa el famoso ferrocarril. Llegué a Canfranc Estación ya bien de noche, lo justo para hacer el registro en el albergue Río Aragón, colocar las sábanas, cenar cerca y a dormir.

El día potente y completo de la excursión ha sido este martes. En estas 24 horas he disfrutado de dos grandes joyas del Pirineo, una cultural y otra natural, si bien toda la cultura está dentro de la naturaleza y toda la naturaleza dentro de la historia, así que ha sido un viaje histórico.

Tenía intención de hacer una caminata con salida y llegada desde el albergue. Sin embargo, la persona que me atendió en él me informó de la existencia de un autobús con varios horarios entre Canfranc y Astún, y me animó a hacer la ruta desde Astún. Acierto total.

VER GALERÍA DE FOTOS

En resumidas cuentas, he subido desde la estación de Astún hasta el Refugio de Ayous, pasando por varios de los Lagos de Ayous que, según mi página montañera de referencia, Mendikat, forman uno de los parajes más bellos del Pirineo. Eso es mucho hablar.

El primer tramo es una subida muy poderosa junto a uno de los telesillas, para subir hasta la base del Pico Astún. Allí se salvan casi la mitad de los mil metros positivos de la ruta. El resto se salva tanto a la ida como a la vuelta, pues hay que sortear un par de collados. Desde el segundo, llamado Puerto de Jaca o Collado de los Monjes (Col des Moines), se tiene la primera visión, espectacular, del Midi d'Ossau, que ya no deja de mostrarse en casi todo el paseo, a la derecha, con su mítica hendidura y sus atractivas verrugas orientales.

Mi ruta ha terminado en el mismo Refugio de Ayous, a cuyos pies se encuentra el Lago Gentau. Todo este tramo final de la ruta ya es en Francia. Sentado mientras comía, afortunado con el espléndido día de mediados de octubre, he podido ver el reflejo del Midi d'Ossau en las aguas del Gentau.

El regreso ha sido casi por el mismo sitio, salvo dos pequeños desvíos que marcaba el track para tener diferentes visiones de los lagos, y salvo el descenso final hasta Astún, que no lo he querido hacer por el empinadísimo camino de ida para minimizar riesgos de resbalón en la hierba. He bajado por donde he podido.

He llegado a las 14.30 a Astún, donde solo había abierto un bar, el Tito Paco. Tenía que hacer tiempo hasta las 16.00, hora de salida del autobús. Por suerte, me he puesto a hablar con una pareja de Burgos, gracias a su perro que no paraba de jugar conmigo. Como se bajaban en ese momento, he podido montar con ellos en el coche. Como tantas veces nos ha sucedido en los viajes, ella procedía de Soria, de Valdemaluque.

VER GALERÍA DE FOTOS

Gracias a ello, he disfrutado de una hora más por la tarde en Canfranc Estación, lo que ya se va agradeciendo dados los recortes horarios de luz natural del otoño.

He aprovechado esas dos horas y pico de luz que tenía tras la ducha para conocer el lugar más célebre de Canfranc, su inigualable, maravillosa y por suerte recién restaurada Estación Internacional, ahora un gran hotel de cinco estrellas con varios restaurantes, uno de ellos con Estrella Michelin, y cafetería accesible también para los no hospedados, así que allí me he tomado el café.

La Estación Internacional de Canfranc, como integrante de un servicio férreo, funcionó entre 1928 y 1970. En esos 42 años tuvo un momento álgido, el de la Segunda Guerra Mundial, cuando los problemas de las líneas por Cataluña y el País Vasco dejaron a Canfranc como principal paso a Francia, utilizado tanto para el transporte de mercancías, el famoso oro, como para la escapada de cientos de judíos perseguidos por los nazis. 55 años después de su cierre, este verano se han aprobado más de dos millones de euros para el proyecto de reapertura de la línea. El acondicionamiento del túnel de Somport supondría un coste de casi 100 millones de euros, que no sé si es mucho o poco.

Ya da una alegría tremenda ver restaurada esta joya arquitectónica llena de historia, puertas y ventanas en sus 241 metros de longitud, así que el redondeo sería total si los trenes volvieran a circular entre Canfranc y Pau. Casi se me olvida, hay visitas guiadas a todo este complejo ferroviario, hay que reservar.

El paseo lo he continuado precisamente hasta la entrada del túnel ferroviario de Somport, muy cerca de la estación. Son ocho kilómetros de agujero en los Pirineos entre Francia y España. He regresado de nuevo por la Estación Internacional para terminar de ver los diferentes espacios del museo al aire libre que es todo este complejo, y he caminado hasta la parte baja del pueblo, río Aragón adelante, por decir que he visto todo Canfranc Estación. Ha habido tiempo de sobra para descansar un rato en el albergue antes de cenar mientras España iba ganando a Bulgaria.

El regreso el miércoles ha sido en autobús, vía Jaca, por cuestión de horarios del Canfranero, demasiado temprano el primero y algo tardío el segundo. Creo que en temporadas más altas y concurridas hay una tercera frecuencia entre ambos.

VER GALERÍA DE FOTOS