Blog | Por Sergio Tierno / Viajes, geografía, deportes y curiosidades

Cap. 37. 18-7-2015. Soria-Cuenca en bici (y 4)

Cuarta etapa. Cañamares-Cuenca (50 kilómetros)

Qué rápido se ha pasado. Quería ir de Soria a Cuenca en bicicleta y eso es a lo que me he dedicado en los cuatro últimos días. Creo que me han salido unos 275 kilómetros. ¿Por qué elegí este trayecto? Me apetecía hacer algo en bicicleta no muy largo y por carretera, pero por carreteras secundarias. Además, no conocía Cuenca y tenía ganas. En esos 275 kilómetros ha habido tramos larguísimos en los que no he visto ni un solo coche.

Ahora estoy en una pensión del barrio de San Antón esperando a José Vicente, que vendrá a buscarme para volver mañana a Soria después de hacer una ruta montañera por Cuenca. Todavía no he visto ni las Casas Colgadas.

Con José Vicente en las Casas Colgadas Con José Vicente en las Casas Colgadas

Después de las de ayer y antes de ayer, la etapa de hoy ha sido un regalo. Me he sentido como Miguel Indurain en los parisinos Campos Elíseos entre 1991 y 1995. No quería un recorrido largo o con muchos puertos para terminar.

Además de Cañamares y Cuenca, estas son las poblaciones que he atravesado hoy: La Frontera, Ribagorda, Villaseca, Torrecilla, Collados, Sotos y Mariana. He salido como siempre a las 6.20 y a las 9.50 entraba en Cuenca.

Para empezar, he continuado la CM-210 seis o siete kilómetros. El camino lógico en coche hasta Cuenca es seguir esa carretera hasta el final, donde engarza con una carretera nacional que pocos kilómetros después acaba en Cuenca.

Nada más pasar La Frontera, hay un desvío a la izquierda hacia Ribagorda y Mariana. Por esa carretera he hecho algo menos de 35 kilómetros rodeado de decenas de miles de girasoles. En mi mapa aparecía Sotorribas y no los pueblos que he citado (Ribagorda, Villaseca, Collados…), creo que son pedanías. Es que todavía estoy en Word y aún no he enchufado el internet.

Girasoles cerca de Ribagorda Girasoles cerca de Ribagorda

Salvo una cuesta dura antes y después de Collados, es un trayecto muy agradable. Junto a los habituales paseantes de la mañana, me he encontrado un grupo de cuatro chicas corriendo cerca de Villaseca, antes de las ocho de la mañana. Eran de un campamento, y yo apostaría que de voleibol o baloncesto. Ha habido un momento en el que estaba un poco extrañado porque en los dos mapas que manejo no aparecen esos tres pueblos citados, solo Torrecilla. No han podido ayudarme.

Nada más pasar Mariana se llega al cruce de la última carretera de mi viaje. A la izquierda se va a algunos de los sitios más turísticos de la provincia de Cuenca como son el nacimiento del río Cuervo y la Ciudad Encantada. Yo he girado a la derecha, ya solo me quedaban diez kilómetros.

Todavía me esperaba la última rampa fuerte de mi viaje, los 1.070 metros del puerto del Collado de Embid. Es una recta larga, siempre hacia arriba por supuesto, y que termina con recompensa: los cinco últimos kilómetros hasta Cuenca son de bajada casi total. Creo que me ha dado tiempo a hacerles una foto a unos corzos a poco menos de tres kilómetros de meta. Aunque no lo haya dicho, estos días he visto corzos, ciervos y zorros en relativa abundancia.

La pensión donde habito está fuera del casco urbano. Ya me he duchado y he lavado la ropa. Son las 11.30 y parece que me levanté antes de ayer. De Soria parece que salí el año pasado, pero cuando vuelva mañana domingo, tendré la sensación de que la había abandonado hace cinco minutos. Hoy y mañana voy a disfrutar de Cuenca y su provincia.