Un baño en el Mar Negro de Bulgaria y un paseo por la ciudad más antigua de Europa
Se acerca el final de este viaje a Bulgaria, país al que le hemos ido dando un buen repaso pero del que todavía nos dejamos bastantes cosas interesantes por visitar, como no podía ser de otra manera en una estancia de una semana con escapada a Serbia incluida.
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Hoy, tres sitios. Primero, donde hemos dormido, Nessebar, preciosa ciudad antigua junto al Mar Negro. Después del café, Adrián y Nacho se han ido a correr y José Mari y yo en coche a buscarles hasta la playa situada junto al chiringuito Paradise, bien al norte, al final del término. Por supuesto, no ha faltado el baño en el Mar Negro.
Ducha, recogida de la habitación y al coche. La parada para comer ha sido en otra de las ciudades más grandes de Bulgaria, Stara Zagora, en un generoso restaurante serbio. Poco podemos decir de la ciudad porque ni la hemos visto.
En la que sí hemos estado un rato más largo es en donde vamos a pernoctar, en Plovdiv, Capital Europea de la Cultura en 2019, bañada por el río Maritsa y jalonada por numerosos vestigios de la época romana en su puro centro. No me lo esperaba.
A los lados de su gran calle principal, o dentro de ella misma, se encuentran el Teatro Romano, gradas del Estadio (con capacidad para 30.000 personas), el Odeón, el Foro… En esa época de Roma, cuando su nombre era Trimontium, vivían aquí unas 100.000 personas, algo menos de un tercio de las actuales.
Por supuesto, hay mucho más que Roma en Plovdiv, desde hermosas casas del Renacimiento búlgaro hasta numerosas iglesias de las diferentes confesiones cristianas, además de la gran mezquita Dzumaya, también en la calle principal, la Knyaz Alexander I. Se proclama esta ciudad como la más antigua de Europa, y sexta del mundo, habitada de manera continua, unos tres milenios.
No hemos salido del centro, pero Plovdiv da para más si hay tiempo. Nosotros nos hemos pateado bien esa calle central, con premio incluido en forma de trilece en uno de los obradores del centro. Hemos bautizado a Plovdiv como la Capital Búlgara de los Dulces, creemos que de manera acertada.
Tras el largo paseo dividido en dos partes hemos tomado algo en un bar que recomiendo, el Fabric, con futbolín, karaoke los lunes, comida, terraza, conciertos en directo si coincide… Allí hemos estado bastante rato dándole al futbolín recordando viejos tiempos, antes de cenar algo en la calle y retirarnos a nuestros aposentos.
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