5-6-2017. El casco que salvó la vida del ciclista Elías Egido: de Serón, 71 años, víctima del 'Efecto Shimmy'

Elías Egido, de 71 años y de Serón de Nágima, sufrió hace casi un mes un accidente de bicicleta cerca de Bliecos. El causante fue el llamado 'Efecto Shimmy', un desequilibrio dinámico que probablemente muchos ciclistas habrán experimentado, y que a él le costó una grave caída con traslado hospitalario y pérdida del habla. Se va recuperando poco a poco y quiere compartir, sobre todo, la importancia del casco, que le salvó la vida.

"Desde hace unos 35 años practico ciclismo.

El día 6-05-17 salí con mi bicicleta para hacer deporte. La ruta fue: Salida de Serón de Nágima, Fuentelmonge, Monteagudo de las Vicarías, Valtueña, Puerto de Alentisque, Morón de Almazán, Escobosa, Nolay, Bliecos, no pudiendo llegar a Serón por accidente. Entre 500 o 700 metros antes de llegar a Bliecos, me comenzó a vibrar el cuadro de la bicicleta. Esta vibración pasó al manillar. Imposible dominar la bicicleta (efecto Shimmy, desequilibrio dinámico). Consecuencias: caída accidental muy grave, heridas y hematomas por todo el cuerpo, seis fracturas costales, y en el hospital pérdida del habla.

El casco me salvó la vida. Presenta un agujero como un puño de grande, si no me lo hubiese puesto estoy seguro que no lo estaría contando. Una vez que comprobé que no había perdido el conocimiento, me volví a montar en la bici, para llegar a Bliecos.

Quiero agradecer al Sr. Fernando de Bliecos la atención y la amabilidad que tuvo de traerme a Serón, agradecer a Rosi y José María de llevarme al Ambulatorio de Gómara, al alto trato profesional y humano que me dieron en Gómara, así como en Urgencias y Hospitalización del Hospital Santa Bárbara de Soria y también en el Hospital de Burgos.

Informar del accidente a mi esposa, hijos, nietos y mi hermana fue muy duro.

No quiero olvidar la preocupación de la familia y amigos por mi estado físico y agradecer las visitas que he tenido, tanto en Soria como en mi casa.

Mari, 17 días acompañándome son muchos días de desvelo. Te quiero.

Lamento que me haya pasado este accidente. En este caso concreto de desequilibrio dinámico se ha de actuar en décimas de segundo y creo que no lo hice con la celeridad debida. Reconozco que no pude o no supe controlar la situación.

Actualmente me voy recuperando poco a poco.

Mi más alta consideración  a todos".