31-7-2017. La aventura de los tresmiles pirenaicos (10). Clarabides-Gourgs Blancs y Gourdon
Sigue la suma de tresmiles pirenaicos para Ángel Aguirre, en largas jornadas de caminatas y trepadas que sirven para ir sumando y restando. Este viernes 28 de julio, una decena y una propina:
"El jueves 27 de julio, después de haber realizado la Cresta de Espadas el día anterior, me tomé la mañana de descanso para por la tarde hacer la aproximación al Ibón de Gías y tener a mano el cresterío que me iba a permitir encadenar 10 x 3000 en una de esas jornadas que suben la moral y 'asequible'.
La subida al Ibón de Gías pasando por Estós fue durilla, 1.400 metros de desnivel con el mochilón, puesto que llevaba comida para tres días, tienda, saco, cuerda...
Tras pasar una buena noche en un lugar con vistas privilegiadas (como siempre en el Pirineo), a las 7 de la mañana ya estaba encaminado al que iba ser el primer tresmil de la jornada: Pico Gías (F+)- A este le siguieron, Clarabides central, Occidental y Oriental (F), luego fue el turno del Pic de Saint Saud (F), Camboué (F), Punta Lourde Rochevable (F).
Hasta aquí, todo facilito y con trepaditas en terreno no expuesto, pero a partir de este punto hay que estar concentrado puesto que el terreno es bastante más complejo. Así hice la Torre Armengaud (PD-), aunque a esta última le quité la P porque me equivoqué de subida y tuve que apretar bastante pero con buenas presas. Cuando llegué arriba me di cuenta del error (así es la montaña). Después alcancé el Pico de Gourgs Blancs (PD), donde había un grupo de franceses almorzando con los que me fotografié (para no meter tanto selfie, jejeje).
El décimo pico fue el Jean Arlaud (PD-), en cuya bajada pasé más miedo que otra cosa por hacer caso a un 'viejete' francés. Este me dijo que la bajada hacia el collado de Oô no era mu díficil o al menos eso recordaba de cuando era más joven... Una vez puestos los dos piececitos en el collado (sudo solo de pensar cómo lo pasé), eran las 11.15 y, como siempre, dije... ¿qué hago desde las 12.30 que llegaría a la tienda, hasta que se hiciera de noche? Así, sin pensarlo dos veces, decidí ir a por cinco más en la parte francesa, que los tenía a mano.
Esa euforia me duró hasta que alcancé el Pic Gourdon, donde me empecé a encontrar 'cansadete' y además soplaba mucho viento como para ir por la cresta, así que dejé esos cuatro 'piquejos' para otro día (que no tienen piernas y no se moverán) y me fui a la tienda y en busca de Mario, mi compañero que venía a mi encuentro para el día siguiente intentar hacer la Cresta de la Seil Dera Baquo.
Muy contento y también cansado de la jornada hecha y con los 11 realizados este día, son yas 72 picos de 3.000 metros en las piernas".