24-2-2015. Los terremotos que he vivido: Costa Rica, Soria, Nueva Zelanda, El Hierro

Hoy martes tenía previsto escribir sobre otros asuntos, pero... ¿tendría sentido escribir sobre otros asuntos con el terremoto que se sintió ayer en buena parte de España y, lo es que es más importante, en Soria? Voy a hablar de las cuatro veces en las que he convivido directamente con terremotos.

1. Agosto de 1992. Costa Rica. Estábamos de crucero con mis padres, mi hermana y una de nuestras primas costarricenses por uno de los lugares más turísticos de aquel país, el Tortuguero. No notamos nada precisamente por eso, por estar dentro del río, pero hubo un terremoto no muy grave que salió en los periódicos según nos dijeron al regresar. En realidad, no recuerdo mucho.

2. 23 de mayo de 1997. Soria. Este sí lo recuerdo perfectamente. Vivía en un séptimo piso de la calle Mariano Vicén. Estaba estudiando tumbado en la cama y se movió todo. Pronto me enteré de que se trataba de un terremoto cuyo epicentro había sido en la localidad lucense de Becerreá. En la escala Richter, 5,3.

3. Marzo de 2011. Christchurch. Nueva Zelanda. Estaba en Fiji a finales de febrero de 2011. Nos enteramos de que se había producido un tristísimo terremoto en Christchurch, en la isla Sur de Nueva Zelanda, con muchos muertos y con toda la ciudad derruida. Yo tenía que ir allí, como parte de un gran viaje que hice, apenas diez días después. No pude entrar en la ciudad porque todo el centro estaba destrozado y los pocos hostales no dañados estaban llenos. Cientos de personas dormíamos en el aeropuerto. Yo dormí un par de noches, una al llegar a la isla Sur y otra al dejarla. No sé si fueron las dos noches o solo una, pero todavía se notaban muchas réplicas no tan fuertes como aquel terremoto del 22 de febrero, de 6,3, del que todavía no se ha recuperado la ciudad.

Catedral católica de Christchurch tras el terremoto. brisbanetimes

4. Octubre de 2011. El Hierro. Sin duda alguna, la que con mayor intensidad viví. Supongo que algún día debería escribir una entrada exclusiva sobre aquellos días. Hoy me contentaré y os contentaréis con un párrafo. Desde junio, al sur de El Hierro se notaba una creciente actividad sísmica. Fue llegar yo al punto sur de la isla y de Europa, La Restinga, y dispararse la actividad hasta que se produjo lo que más se temía: la erupción de lava submarina. El temblor más fuerte, el 8 de octubre, fue de 4,4. Lo noté perfectamente, igual que otros varios. Afortunadamente, para entonces ya había hecho lo que quería hacer en el paraíso de La Restinga: bucear. Después nos desalojaron y tuve que pasar mi última noche en un colegio de la capital, Valverde, después de que me permitieran entrar a mi hotel de La Restinga a recuperar mis pertenencias.

La Guardia Civil, impidiendo a los vecinos de La Restinga el acceso a la localidad. 11 de octubre de 2011