19-10-2017. Lugares: Viene del agua, parece agua, no es agua. Y no es una adivinanza
Con esta entrada de hoy cierro esta miniserie de tres que comencé hace unos días sobre hermosos lugares mexicanos. Sí, ya sé que podía haber hecho un blog exclusivo sobre el tema, pero con tres entradas sirve bien como aproximación.
Y termino con el lugar de los tres que más me ha impresionado en fotos. Me acabo de dar cuenta de que, como sucede con tantísimos lugares atractivos del planeta Tierra, estos tres enclaves de México en los que me he fijado en estos días tienen como protagonista al agua.
Pero el sitio de hoy es triplemente especial, o más. Para empezar, el lugar ya contiene la palabra, pues se llama Hierve el Agua. Ya el nombre es maravilloso.
¿Y qué es Hierve el Agua? Visto así de lejos, parece una inmensa cascada de agua que cae de un acantilado selvático. Fijando un poco más la vista, se ve que el agua no se mueve a pesar de la gravedad ni aunque se le dé al Play en el vídeo. Y es que no es agua, o no es exactamente agua, sino carbonato cálcico (inmensas estalactitas exteriores) moldeando el paisaje en las últimas decenas de miles de años gracias al agua que iba cayendo desde la meseta.
En la parte de arriba de la 'cascada' hay una especie de piscinas visitables, foco de turistas situado a 70 kilómetros de Oaxaca, muy cerca de la localidad de Roaguía, a casi 2.000 metros sobre el nivel del mar. Estas piscinas recuerdan a las naturales de Pamukkale (Turquía), a las que ya le dediqué esta entrada. De hecho, he visto que otras personas ya han visto esta similitud.
En próximos días voy a hacer una nueva entrada sobre México. Será sobre una palabra que todos hemos utilizado o escuchado numerosas veces. Doy unas pistas: es un adjetivo, pero realmente es un gentilicio, y se asocia siempre a una persona que todos los españoles conocemos. Con esas pistas, y diciendo lo de México, seguro que alguno ya sabe de qué palabra estoy hablando.