14-9-2016. Dormir cien días en Noruega cuesta un saco y una tienda de campaña
Estamos planificando una salida al monte con unos amigos, plantando una tienda de campaña por la noche y quitándola por la mañana. En la inmensa mayoría del territorio español, eso no está permitido. No sé muy bien las multas, pero no se puede. Cuesta entenderlo, pero seguro que alguien que esté a favor y que trabaje en la administración puede ofrecer los porqués, con los que lo normal es no estar de acuerdo.
Con lo que sí es fácil estar de acuerdo es con lo que sucede en Noruega, así como en numerosos otros países. He elegido Noruega para poner en el titular, porque todo el mundo que haya estado alguna vez allí habrá comprendido con facilidad lo que significa ser un país caro.
Sin embargo, allí existe una figura jurídica llamada 'allemannsretten', cuya traducción al inglés es 'right to roam' y, al español, 'derecho a vagar'.
En Noruega, dormir en cualquier hostal, por compartido que sea, es caro. Una noche puede pasar. Dos, también... Pero si se busca una estancia de un par de semanas, por ejemplo, hay que reducir gastos como sea.
La manera más obvia y, lo que es más importante, legal, es durmiendo en una tienda de campaña. ¿Dónde podemos ponerla? Básicamente, en cualquier sitio. Las excepciones son las lógicas: campos de cultivo, polígonos industriales, jardines... y lugares situados a menos de 150 metros de una casa. Pero eso en Noruega, donde hay amplísimas extensiones de terreno diáfanas, es fácil.
He leído, pero habría que ver si es cierto, que es habitual que los noruegos cedan incluso sus terrenos para que la gente que está de visita pueda dormir en ellos, y que incluso le llevan el desayuno por la mañana.
El derecho a vagar no solo se refiere a dormir, sino a proveerse de aquellos alimentos que la naturaleza gentilmente ofrece: peces, frutas... siempre y cuando sean para el uso propio y casi inmediato.
Otros países
Además de Noruega, y con diferentes versiones, hay otros países europeos donde también existe este derecho a pasar una noche en una tienda de campaña sin temor a que aparezcan los guardas: Islandia, los diversos territorios del Reino Unido, Bielorrusia, Suiza, Finlandia, Suecia, República Checa, Austria, Francia, Irlanda, Serbia, Montenegro, Rumanía, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania... Aun así, antes de lanzarse, siempre es mejor recabar información. Pero en general, en los carísimos países nórdicos, no habrá ningún problema.
En España sí hay muchos lugares en los que se permite colocar una tienda de campaña para pasar una noche, o bien por estar al lado de refugios que suelen estar llenos o bien porque los Ayuntamientos habilitan ciertos terrenos. Lo que es más fácil es vivaquear, que sí está generalmente permitido pero que no resulta tan cómodo (si llueve).