13-2-2017. Una bombilla permanentemente vigilada por una webcam y con una legión de seguidores

En primer lugar, que quede claro que intento leerme enteros los enlaces a los que invito a acudir. Y esta vez tampoco ha sido una excepción. ¿Dónde van cinco minutos? Pero como vuestro tiempo es muy valioso, dejaré de divagar. Me he leído entero este enlace.

Hay una bombilla en el mundo a la que apunta directamente, 24 horas al día, una webcam, para que quien quiera y tenga internet pueda verla en cualquier momento. Esa misma bombilla tiene una página de seguidores en Facebook que cuenta con más de 11.000 adeptos. Por supuesto, también hay alguien que se ha molestado en escribirle una larga entrada en wikipedia. Y por último, al contrario del 99,99999999% de las demás bombillas del mundo, también tiene nombre: 'Centennial Light', algo así como 'Luz Centenaria'.

Imagen tomada de la webcam. Abajo, la hora de la foto

¿Qué diferencia a esa bombilla de los otros billones de aparatos parecidos que hay en el planeta? Lo dice su mismo nombre: lleva luciendo casi ininterrumpidamente desde el año 1901. Ese 'casi' no es por su culpa, sino por cortes de suministro o por un traslado al que se vio sometida en 1976.

Si habéis llegado hasta este párrafo, pertenecéis a uno de estos tres grupos de personas: a los que estáis deseando saber cómo es posible que una bombilla no se apague nunca en más de 115 años, a los que estáis deseando saber dónde está y a los que estáis deseando saber las dos cosas. Yo pertenezco al segundo grupo, aunque también tengo algo de curiosidad por lo primero.

Esa bombilla fue inventada por el francés Adolphe Chaillet, que fundó en Estados Unidos la compañía Shelby Electric aprovechando los avances científicos de las décadas anteriores. Está en una nave de Bomberos de la localidad californiana de Livermore, a unos 70 kilómetros de San Francisco. No he conseguido saber si es visitable o no, pero si lo es, seguro que ha inspirado algún viaje desde el otro lado del Océano solo para conocerla y leer bajo su luz algunas líneas.

Dedicada a J.I.M.A.