Cima 11 de 45. La Rioja. San Lorenzo. 2.271 metros. 3-10-2014

Por aquí se empieza
La foto de cima. Muy buen día
Ezcaray
Ezcaray
A punto de llegar al coche
Bajando por las pistas
Estanque artificial
Encuentro con personal de la estación
Trío de ciervos
Senda de descenso
Nosotros bajamos, él sube
Urbión
Nuestros compañeros de cima
Interior del casutaño
Casutaño en la cumbre
Vértice geodésico y Virgen de Valvanera
Placa
Fuera del invierno, nadie en las pistas
Placa
Se acercan dos personas
Cruz en la cima
Plaga de mariquitas
Ezcaray
Urdanta
Cerca ya de la cima
Pistas de esquí sin nieve
Reposo para la foto
Mucha pendiente
Subiendo en zetas
Mucha piedra suelta
Pronto se empina la subida
Escaleras para el comienzo
Ezcaray

Ya conoce el lector fiel de estas andanzas que en ellas no ofrezco una guía de cada cumbre, sino los relatos de nuestras ascensiones. En dichos relatos, es cierto, suelo hacer algún comentario fugaz con otras posibles variantes de ascenso o valorando lo diferente que sería acometer la caminata en otras condiciones de tiempo.

Este comentario inicial viene bien para entender la undécima cima, la riojana, los 2.271 metros del San Lorenzo, máxima altitud de la Sierra de la Demanda. Para empezar, nos ha hecho un día difícilmente mejorable, tanto de temperatura como de visibilidad. Esta ascensión, por la ruta elegida, es completamente diferente en los meses de invierno.

Paisaje muy humanizado

2.271 metros son muchos. Esa perspectiva se pierde por la excesiva humanización del paisaje. Es posible acercarse en coche a una distancia no muy excesiva de la cima, lo que convertiría su conquista en poco más que un paseo. De aquí a un par de meses, cuando empiecen a caer las nieves, no existirán paseos por encima de 2.000 metros de altitud.

El nuestro de hoy tampoco lo ha sido. No hemos optado por la ruta más larga, pero tampoco por la más sencilla. Y me ha gustado más de lo que esperaba, más allá de esa abundancia exagerada de pistas que ahora en verano tan bien se aprecian.

Hemos elegido el punto de salida más habitual, la estación de esquí de Valdezcaray, situada a 16 kilómetros de Ezcaray. Allí hemos llegado Cristina, Luis Ángel, Nacho y yo alrededor de las 9.30, dos horas después de haber salido de Soria. Ayer jueves fue San Saturio, patrón de la ciudad, y hoy viernes hay bastante gente que no trabaja.

Siguiendo el telesilla

Nada más aparcar, siguiendo los consejos de José Vicente, hemos decidido subir siguiendo los postes de los telesillas de la estación. El tramo inicial lo hemos hecho por pista pero, tras llegar al segundo bloque de edificaciones, hemos empezado a seguir los postes.

Empinado es una palabra que define bien este camino. Empinado y resbaladizo, por la alta presencia de piedras sueltas. En ciertos momentos no viene mal ayudarse con las manos. Fuera de eso, no ofrece grandes complicaciones, sobre todo en días como hoy tan claros, en los que es fácil conocer la dirección que hay que tomar en todo momento.

¿Y cuál es esa dirección? Hacia arriba y hacia la derecha. La parte final de la ascensión la hemos hecho por la cara norte, dejando a la izquierda el telesilla para buscar en línea recta la cima. Eso implica tirar más de cuádriceps y algo de manos. Ahora en verano no hay gran peligro salvo algún paso atrás por esas piedras sueltas.

De repente, la cumbre

Como sucede en estas montañas empinadas que se suavizan justo al final, nos hemos encontrado así de repente con los hitos que nos indicaban la llegada a la cima. Lo primero que se ve por esta ruta es la imagen de la Virgen de la Valvanera, delante del vértice geodésico. Hay igualmente una cruz y, unos metros hacia la izquierda, una pequeña construcción en la que caben quizás ocho o diez personas.

Hoy hemos gozado de unas buenas vistas. A lo lejos se ven los sorianos Picos de Urbión y la continuación de la sierra de su mismo nombre. Por ser viernes, las tres únicas personas que nos hemos encontrado han sido una pareja que ha llegado poco después de nosotros y otra que se disponía a hacerlo cuando hemos empezado a bajar.

Después de una hora y media aproximada de subida, el descenso ha sido más relajado y por otro camino, más hacia el Oeste. Viene indicado por hitos. No nos hemos separado de él hasta que no nos hemos encontrado con una amplia pista que baja hasta donde teníamos el coche.

Encuentro con la berrea del ciervo

Dos notas afortunadas del descenso. Primero, hemos oído claramente la berrea estando ya cercano el mediodía, y hemos visto tres ciervos, dos hembras y un macho. Segundo, nos hemos encontrado con un encargado de las pistas de esquí que nos ha explicado que funcionan bastante bien en invierno, que probaron a darles uso estival en 1991 pero que no cuajó la idea, que la mayoría de sus usuarios son riojanos y vizcaínos, que no faltan los sorianos… Estaba preparando la próxima ‘ITV’ de los telesillas: en unos días los lastrarán como si estuvieran completamente llenos para evitar problemas en invierno cuando de verdad lo estén.

El coche nos ha bajado a Ezcaray, donde hemos comido unos pinchos y nos hemos dado un paseo. Alrededor de las 16.30 estábamos de nuevo en Soria. Ya van once cimas. Esta es la primera del segundo año, ya que el proyecto arrancó en agosto de 2013 y no se movía desde julio de este año. Si estuviera algo más cerca, seguro que volvíamos a conocer los rostros nevados del San Lorenzo.

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