El Centro Soriano de Zaragoza visita Castil de Tierra y otros municipios de la provincia

Desde hace diez años el Centro Soriano de Zaragoza organiza una visita de un grupo numeroso al pueblo de Castil de Tierra para celebrar con sus vecinos cada 13 de Junio la fiesta dedicada a la Virgen de los Dolores, en un encuentro muy entrañable donde además de personas descendientes de este lugar se suman socios y amigos para completar esta excursión que a la vez se aprovecha para visitar otros lugares de la provincia de Soria. Además al grupo de Zaragoza, se unen otras personas llegadas desde otros lugares como Soria y Bilbao.

Otros años los destinos visitados han sido entre otros, Tejado, Almenar, Torrubia, Almazán, Gómara y Morón de Almazán. Este año empezaron visitando Deza donde contaron con la presencia de su concejal Pepe, que les explicó con mucho detalle la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción donde resalta su altar y la capilla del Santo Cristo del Consuelo. Contemplaron la singular plaza de toros en forma de herradura, excavada en el propio terreno y las casas y palacios de esta villa, así como la Casa Fuerte de los Finojosa, actual Ayuntamiento, un edificio bien conservado con su patio porticado y sus dos torres gemelas. Aprovecharon para disfrutar de un buen desayuno a base de tortillas, torreznos, cervezas, café y agua para combatir el calor.

La siguiente parada la llevaron a cabo en Castil de Tierra donde fueron recibidos por la música de los Gaiteros de Soria que animaron la llegada con la alegría de sus canciones, que les acompañaron hasta la entrada de la iglesia donde el alcalde Luis Ángel Garcés al frente y con Florentino García, el cura del pueblo, les saludaron para seguidamente iniciar la misa cantada dedicada a la Virgen de los Dolores. Florentino tuvo un sentido recuerdo para todos, sobre todo por los que por diversas causas no pudieron hacerlo. Al finalizar la misa hubo procesión por las calles del pueblo, acompañados por la música y un calor sofocante, que pudieron soportar gracias a los refrescos y picoteo, todo ello animado de sanjuaneras, jotas castellanas y aragonesas.

A comer se acercaron hasta Berlanga de Duero y por la tarde tuvieron tiempo de visitar su rico patrimonio, donde además de recorrer sus calles y plazas, se adentraron con visita guiada a la que fue Colegiata dedicada a Nuestra Señora del Mercado, con sus retablos, el altar mayor, las diversas capillas y el cocodrilo disecado que fue traído por Fray Tomás de Berlanga desde las Islas Galápagos. Con la compra de dulces, emprendieron la vuelta.