Sociedad

Tarifas eléctricas para empresas y autoconsumo solar

Tarifas eléctricas
photo_camera Tarifas eléctricas

Escoger una buena tarifa eléctrica siempre ha sido importante, en especial para aquellos negocios en los que el consumo es intensivo, pero a partir de la reforma que se llevó a cabo en 2021 esto se ha convertido en algo fundamental. De hecho, desde entonces, toda pyme o autónomo ha buscado alguna vez como ahorrar energía en una empresa, pues las facturas subieron demasiado, tanto que a veces no se podían pagar.

Cada negocio debe elegir la suya basándose en sus hábitos de consumo

En el mercado hay muchas tarifas dirigidas a los negocios, pero siempre hay que estudiar los hábitos de consumo de cada empresa para valorar la que mejor se adapta a cada una. Una vez que se conocen, ya se puede optar por una tarifa fija, una indexada u otra con discriminación horaria.

La fija cobra lo mismo a todas horas y es la ideal en aquellos negocios en los que no es posible cambiar los consumos. En cuanto a la indexada, será la mejor en los casos en los que se puedan fijar los consumos cuando haya una bajada de la electricidad.

Por su parte, la de discriminación horaria vendrá muy bien a aquellas empresas que, a diario, puedan desplazar su gasto de electricidad a las horas más baratas.

En muchos casos, interesa el autoconsumo solar

Cuando las empresas buscan las mejores tarifas de la luz o cómo ahorrar, a veces se olvidan de que en la mayor parte de España tenemos sol casi todos los días del año. Eso significa que el autoconsumo solar puede ser una alternativa a la hora de bajar la factura, en especial en aquellos negocios que están en polígonos y tienen tejados muy grandes.

Se pueden colocar muchas placas, por lo que durante el día una buena parte del consumo llega a salir a coste cero (dejando a un lado la amortización de la instalación). De hecho, dependiendo del número de placas y del clima, la factura de la luz se reduce de manera drástica.

Ahora mismo las ayudas públicas hacen esta opción muy atractiva

El coste de las placas es lo que frena a muchas empresas, pero lo cierto es que no hay mejor momento que este a la hora de invertir en una de estas instalaciones, ya que las ayudas llegan a cubrir hasta el 40 % del coste. Además, se pueden vender los excedentes. Esto quiere decir que si no se está usando la energía que se produce (algo usual en primavera y en verano) se vierte a la red y nos pagan por cada uno de los kW, reduciendo así la factura.

Con esta compra del excedente y las ayudas, ahora mismo se calcula que la amortización es de alrededor de 5 años, momento en el cual vamos a tener una enorme cantidad de energía a coste cero. Así, en las empresas en las que se han colocado las placas el ahorro mensual es de alrededor de un 40 %, lo que significa mucho dinero a final de año.