Sociedad

Ya es posible disfrutar de tu piscina durante los doce meses del año

Las cubiertas de Cubriland, entre otras ventajas, aumentan la temperatura del agua hasta doce grados gracias al sol
cubierta de piscina cubriland modelo assen
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El número estimado de piscinas en España es nada menos que de 1.300.000. Esos 1,3 millones de piscinas supone que hay aproximadamente una por cada menos de 40 personas. En esa gran cifra se incluye todo tipo de piscinas (públicas, privadas, deportivas, recreativas, cubiertas, descubiertas, comunales, unifamiliares...), pero al final el número mayor es el de las unifamiliares, el de aquellas personas que en su terreno en un pueblo, urbanización o casa deciden fabricarse una piscina para disfrutar del agua.

Con la variedad de climas existentes en España, en condiciones normales esas piscinas tienen unos tiempos verdaderos de usabilidad muy variables, desde apenas unas semanas hasta unos cuantos meses en lugares más bajos y más cercanos a la costa, así como en los más meridionales y en las islas o las ciudades autónomas.

Sin embargo, para reducir esa variabilidad y para aumentar enormemente el tiempo en el que se pueden usar esos elementos recreativos existen las cubiertas de piscinas, gracias a las cuales se generan numerosas ventajas por una inversión más que asumible una vez que se ha decidido construir la piscina.

La primera de esas ventajas es la que a priori parece más obvia. Con esas cubiertas de piscina, se estima que la temperatura del agua puede aumentar hasta doce grados únicamente gracias al efecto del sol. Con ese importante aumento, en ciertos lugares de España o de otros países ello implica que las piscinas pueden usarse básicamente durante todos los meses del año.

En otros lugares quizás no se consiga ese pleno empleo de las piscinas, pero sí ayudaría a que puedan utilizarse las piscinas particulares no solo durante los días más calurosos del verano, sino también durante buena parte del otoño y de la primavera. Los días nublados y los días de lluvia también son compatibles con disfrutar de la piscina cubierta, lo que además da un toque especial al baño.

La segunda ventaja de estas cubiertas es el importante aumento de la seguridad, tanto para los niños como para las personas mayores. Tener una piscina descubierta tiene siempre un componente de peligro tanto si está vacía como, sobre todo, si está con agua. Las cubiertas de piscina eliminan esa parte de riesgo en aquellas albercas ubicadas en terrenos que habitualmente son utilizados por todos los elementos de las familias.

Y la tercera ventaja es la de la conservación del agua. Conservar el agua de la piscina con Cubriland reduce hasta prácticamente cero las suciedades que se acumulan en el agua durante el tiempo que la piscina no se usa. Ello supone que, incluso, la colocación de una cubierta a la piscina ayude a que no sea necesario cambiar todos los años el agua de la misma.

Si nadie duda de todos esos beneficios que supone colocar una cubierta a esa piscina ya existente que en su día se construyó con tanta ilusión, o a esa nueva que está a punto de excavarse, la siguiente y lógica duda es la del precio que supone dicho cubrimiento.

Y también, como es lógico, es fácil pensar que los precios pueden fluctuar dependiendo de algunos factores. El primero de ellos es el que a cualquiera se le ocurre, el del tamaño de la piscina que se ha decidido cerrar. El segundo factor principal es el del tipo de cubierta, o bien una cubierta baja telescópica o bien una cubierta alta fija.

Las cubiertas bajas telescópicas son mucho más económicas, entre otras cosas porque su colocación implica que deben ser retiradas manual o automáticamente cada vez que una persona desee bañarse en la piscina. De manera genérica, se estima que estas cubiertas tienen un coste entre 3.500 y 8.500 en los modelos más económicos, cantidad que puede casi doblarse para aquellos modelos más lujosos. Hay varias opciones de materiales, pero el más aconsejables es el policarbonato celular.

Por lo que se refiere a las cubiertas altas fijas, su coste es lógicamente superior, por las grandes ventajas que supone su colocación. En primer lugar, no es necesario realizar ninguna acción previa antes de meterse en la piscina, pues son estructuras fijas y suficientemente elevadas para que pueda entrar en ellas cualquier persona. En segundo lugar, ese carácter fijo permite aumentar hasta grandes extremos el uso que se puede hacer de las piscinas, que en algunos casos pasan a convertirse de piscinas descubiertas en piscinas casi climatizadas.

Dicho todo ello, el precio de estas cubiertas puede oscilar entre los 10.000 y los 25.000 euros, si bien existen modelos de lujo que pueden implicar incluso un coste superior a los 30.000 euros. A pesar de que su coste es superior, lo más demandado son estas cubiertas altas de carácter fijo, no solo porque gracias a ellas es posible estirar los días de baño, sino porque ayudan en muchos casos a dar un mejor estilismo al jardín en el que se sitúan estas piscinas.

Aunque las opciones más recomendables son las dos anteriores, Cubriland también trabaja las llamadas cubiertas de invierno, que son una especie de lonas para mantener el agua en buen estado y libre de suciedad durante los meses que no se está usando. Pueden ser útiles para aquellas familias que sepan con toda seguridad que no van a acudir al lugar donde está la piscina fuera de los tiempos más calurosos del año. Su precio es notoriamente más reducido que las otras dos posibilidades ya que estas cubiertas de invierno no aumentan el tiempo de uso de las piscinas.

Ubicada en la provincia de Alicante, en Jávea, Cubriland se desplaza a casi todos los puntos de la península para realizar estas instalaciones, algo que suele ocupar alrededor de entre dos y cuatro días. Antes de tomar cualquier decisión sobre la opción de cubierta y el modelo, lo ideal es ponerse en contacto con los profesionales de la empresa a través del teléfono 636047710.

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